Jueves, 27 de julio del 2017
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Reforma Constitucional en materia de Telecomunicaciones

Reforma Constitucional en materia de Telecomunicaciones

La iniciativa a la Reforma Constitucional en materia de Telecomunicaciones fue presentada el 11 de marzo del 2013, por el Presidente de México, Enrique Peña Nieto y los integrantes del Pacto por México. Con esta iniciativa desaparece a la Comisión Federal de Telecomunicaciones y se crea el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel).

Must-Carry: Renaissance or Reformation?

Must-Carry: Renaissance or Reformation?

Must-carry rules date back to the time when space on analogue broadcasting networks was limited and when supply grew due to the introduction of private broadcasters. The major reason for the adoption of these must-carry rules was to guarantee access to public service broadcasting and ensure a diverse choice of programmes.

Times have changed since and these changes have their impact on the discussion of must-carry rules. In this IRIS plus the European Audiovisual Observatory examines today’s choices made by various European countries as well as the USA with respect to regulating must-carry obligations and how the general European framework is applicable to national regulations.

http://www.obs.coe.int/oea_publ/iris/iris_plus/2012-5.html

La regulación de las telecomunicaciones

La regulación de las telecomunicaciones

Autores: González Luna Bueno Federico, Soria Gutiérrez Gerardo, tejado Dondé Javier

Editorial: Miguel Ángel Porrúa

País y año: México, 2007

 

El presente texto analiza la historia, la naturaleza, la regulación nacional, el marco comparado internacional y la prospectiva de la radio, la televisión y las telecomunicaciones en México, desde una perspectiva multidisciplinaria, así como los efectos de la digitalización y la convergencia tecnológica sobre las comunicaciones electrónicas.

El libro incluye ensayos de especialistas connotados que servirán tanto para familiarizar a quienes se inician en el estudio de la radio, la televisión y las telecomunicaciones, asícomo para ampliar la visión de expertos en temas regulatorios, electorales, autorales, tecnológicos, económicos y de competencia en la materia. Asimismo, trata otros asuntos de gran actualidad como la regulación asimétrica, la portabilidad telefónica, los medios públicos y la reciente decisión de la Suprema Corte sobre las leyes de radiodifusión y telecomunicaciones.

Al mismo tiempo, pretende ser un instrumento de utilidad para conocer tendencias mundiales y estudiar cómo en otras partes del o mundo se han resuelto muchos de los dilemas retos que hoy enfrenta nuestro país, además de aportar bases sólidas para un debate constructivo.

Pero sobre todo, este trabajo intenta contribuir a la maduración de una rama del derecho que va adquiriendo autonomía y conocimiento en el mundo jurídico, tanto nacional como internacional, como se podrá comprobar con las interesantes aportaciones que hacenlos autores a la doctrina del Derecho de las Telecomunicaciones.

Fortalecer a los reguladores en México

Fortalecer a los reguladores en México

Centro de Investigación para el Desarrollo A.C.

 

Los reguladores autónomos son un asunto de interés público: bien formados contribuyen al mejor funcionamiento de los mercados, propician competencia, fomentan inversión, crean condiciones para una equidad de mercado y fortalecen los derechos de los consumidores. La experiencia, los diversos estudios y los ejercicios comparados nos llevan a esa conclusión. Mal formados, sin embargo, sólo producen costos sin beneficios e inclusive llegan a ser contraproducentes. Si se toma la decisión de tener reguladores la misma no puede ser a tintes medias. Los reguladores en México y sus circunstancias institucionales padecen una serie de males de origen y es inaceptable que continúen a la luz de una economía poco productiva y poco competitiva en un país que exige empleos y equidad.

¿Te interesa conseguir este libro? Comunícate con nosotros al 5985-1010 o mándanos un correo a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. //

Comunicación y poder

Comunicación y poder

Juan Manuel Pérez Tornero

 

Manuel Castells ha escrito y publicado un nuevo libro, Comunicación y poder.[1]Es un libro lúcido, que pretende la lucidez. Lucidez social –de todos– ante las nuevas modalidades del poder en nuestra sociedad; pero también, lucidez personal –de cada uno de nosotros– ante ese mismo poder.

Su propuesta, en este doble sentido, es una vía para la autonomía y la autoprogramación personal y social: “Participando en la producción cultural de los medios de comunicación de masas y desarrollando redes independientes de comunicación horizontal, los ciudadanos de la Era de la Información son capaces de inventar nuevos programas para sus vidas con los materiales de sus sufrimientos, miedos, sueños y esperanzas.” Sigue diciendo el autor, “si no conocemos las formas de poder en la sociedad red, no podremos neutralizar el ejercicio injusto de dicho poder; y si no sabemos exactamente quiénes tienen el poder y dónde encontrarlos, no podremos desafiar su oculta pero decisiva dominación”.

Partiendo de este razonamiento genérico, Castells no sólo intenta señalar y examinar a quienes tienen el poder en nuestra sociedad mediática, sino que llega a proponer recomendaciones concretas a cada uno de nosotros: “Examine sus interconexiones globales y sus operaciones locales. Identifique los marcos mentales en las redes que enmarcan su mente. Practique el pensamiento crítico cada día para ejercitar la mente en un mundo contaminado culturalmente, de la misma forma que ejercita su cuerpo para limpiarlo del veneno de nuestro entorno químico. Desconecte y reconecte. Desconecte lo que no entienda y reconecte lo que tenga sentido para usted.”

Pero no basta con soluciones personales; como colectividad, como miembros de una sociedad que somos –siempre según Castells– también es preciso actuar: “la construcción independiente de significado, sólo puede llevarse a cabos si conservamos esos terrenos comunales que son las redes de comunicación que Internet ha hecho posible, una creación libre de amantes de la libertad. No será fácil porque quienes ostentan el poder en la sociedad red deben cercar la comunicación red mediante redes comercializadas y vigiladas con el fin de cerrar la mente pública programando la conexión entre comunicación y poder. (…) Sin embargo, la mente pública se construye mediante la interconexión de mentes individuales como la suya. Así que, si piensa de otra manera, las redes de comunicación funcionarán de otra manera, con la condición de que no sea usted solo, sino muchos, los que estemos dispuestos a construir las redes de nuestra vida”.[2]

Valores y contra-valores

Reordenando los diversos conceptos que Castells pone delante de nosotros, se reconstruye un modelo dicotómico que recoge valores y contravalores, “cierres” y “vías de acceso” a la libertad.

 

Contravalores

Valores

Modo de pensamiento

Pensamiento acrítico

Pensamiento crítico

 

Sentido

 

Lo que no tiene sentido

 

Construcción independiente de significado

 

Producción cultural

 

“Sumisión” a los medios de masasDependencia de redesContaminación cultural

 

Participación en los medios de

masas

 

Desarrollando redes independientes Calidad y salud cultural

 

Programando objetivos

 

Dejarse “atrapar” en las redes

 

Construir las redes de nuestra vida

 

Poder

 

Ejercicio injusto de poder

 

Desafío a la dominación

 

Sentido de la comunicación

 

Comunicación vertical

 

Comunicación horizontal

 

Espacios  comunicativos y esfera pública

 

Cerco a la comunicación mediante redes comercializadas y vigiladas

 

Creación libre

Terrenos comunales

Mente pública

 

Método

 

Aceptación dócil de los marcos mentales

 

Crítica y reconstrucción de los marcos mentales

En definitiva, lo que Manuel Castells propone es la reordenación de los valores sociales que sostienen las estructuras de poder, buscando una apertura de mayor libertad y justicia. Para ello es esencial la construcción de redes de comunicación alternativas al poder, tanto como la reconstrucción crítica de nuestros propios marcos mentales.

Parece indudable que en este camino, y pese al dominio que los poderes –mediáticos y no mediáticos– ejercen sobre las redes de comunicación, Internet –y en general, las nuevas redes de comunicación e información– son vistas como redes de “salvación”, como una promesa de futuro.

 

La perspectiva teórica de una red informática

 

Castells ya había presentando su modelo teórico sobre la sociedad actual en La sociedad red,[3]pero el libro que comentamos le sirve para afianzar y sistematizar su cuadro conceptual e incluir en él un análisis de las fuentes del poder en la actualidad. Continúa, en todo caso, con la metáfora, mejor dicho con las metáforas en torno a la red:

 

a)      la sociedad actual es comparable a la red y analizable en sus términos; 

b)      la comunicación actual también es una red; esta red conjuga redes informáticas (digitales) con redes de

medios de comunicación de masas y otras; 

c)       estas mismas redes ordenan, recogen, transportan y dinamizan flujos de información;

d)      el poder se asienta en la capacidad de crear, configurar y alimentar redes comunicativas –porque, además, de mediante la violencia, el poder se ejerce también mediante el dominio de la comunicación y de la mente.

 

Desde este punto de partida, Castells consolida la metáfora de las redes informáticas –cuyo modelo decisivo es Internet– para proponer un sistema conceptual en el que, tanto los elementos discretos como los flujos, relaciones y operaciones se describen siempre en términos de conceptos surgidos de las redes informáticas:[4] programación (programa), configuración, flexibilidad, inclusión-exclusión (oposiciones binarias), protocolos, entorno operativo, etcétera.

 

Es esa metáfora –o, mejor dicho alegoría– de la red la que se convierte en una metáfora inclusiva de cualquier y de casi todos los elementos propios de la sociedad actual. Según parece sostener Castells –aunque no sea en ello demasiado explícito–, un sistema informático de redes nos ofrece, desde el punto de vista teórico, casi todos los conceptos necesarios para explicar el funcionamiento de la sociedad actual. Y esto, con independencia de que todos los elementos sociales, e incluso las redes que contiene, no sean por su parte específicamente informáticos.

 

En cualquier caso, según la idea de Castells, el modo operativo y el funcionamiento de la sociedad, y su inteligibilidad, debe contemplarse siempre desde el modelo y la perspectiva que nos aporta la conceptualización de una informática. Tiene sentido, a este propósito, la afirmación de Bo Kampman Walther cuando escribe en su “The theorettical Rationality of the Concept of the Network Society” (N. Lehman y otros: The concept of the Network Society: Post-Ontological Reflections, Dinamarca, Nordicom, 2007): “Castells (…) often, deliberatily or not, confuses a technical and a conceptual description” (p. 21).

 

El autor no está lejos, aquí, de comparaciones tan conocidas como el de Norbert Wiener, quien busca las similitudes entre el funcionamiento de la sociedad y un sistema cibernético, y explica muchos procesos sociales en términos de retroalimentación.

 

Está también cerca de los estructuralistas, cuando comparan la sociedad con una estructura.[5] Y cerca de Luhmann –y otros– cuando, basándose en la teoría de sistemas, comparan el funcionamiento de la sociedad con las operaciones que se dan en un sistema.

 

Siempre, pues, en todos estos casos –incluyendo a Castells– una alegoría, una metáfora o un modelo general sirven para explicar –mediante sus elementos, procesos y operaciones– el funcionamiento de lo social.

 

La estructura social como red tecnológica

 

Es en este preciso contexto en el que Castells establece que la sociedad red “es aquella cuya estructura social está compuesta por redes activadas por tecnologías digitales de la comunicación y de la información basadas en la microelectrónica” (pp. 50-51).

 

Pero al afirmarlo, intenta huir del determinismo tecnológico: “No obstante, la tecnología de redes y la organización en red son sólo medios que reflejan las tendencias inscritas en la estructura social. El actual proceso de globalización tiene su origen en factores económicos, políticos y culturales, según han documentado los estudios académicos sobre globalización. Pero tal y como sugieren una serie de estudios, las fuerzas que impulsaron la globalización sólo pudieron desencadenarse porque tenían a su disposición la capacidad de conexión en red global que proporcionan las tecnologías digitales de comunicación y los sistemas de información, incluyendo las redes informatizadas del transporte a larga distancia” (p. 51).

 

Ahora bien este intento de establecer relaciones recíprocas –aunque sea de amplificación– entre tendencias de la estructura social y redes de comunicación digital, no disuelve el hecho de que epistemológicamente, el modelo central de análisis y de interpretación que nos propone Castells para nuestra sociedad es la red informática.

 

¿Constituye esto una limitación teórica? ¿Bastará el punto de vista de las redes informáticas para explicar la sociedad? ¿No hay más explicación posible que la que pueden proporcionar los conceptos provenientes de las redes tecnológicas? ¿En todo caso, deben ser estos conceptos los dominantes en nuestra consideración de la sociedad? ¿No caemos en la tautología al explicar el desarrollo de las redes informáticas y su instalación en el centro del escenario social en los términos que estas mismas redes nos proporcionan? ¿No estaremos incurriendo en un proceso autoexplicativo, o tal vez en una profecía de autocumplimiento? Como expresa Bo Kampman (op. cit): no estaremos ante “a certain level of self-explanatory modality in Castells’ theory (…); the technical level legitimizes the socio-philosophical level, and vice versa” (p. 25).

 

La cuestión queda abierta y es, sin duda, una de los problemas más interesantes que desde el punto de vista teórico induce la aproximación de Castells.

 

La teoría del “encuadre”[6] y la perspectiva cognitiva

 

Como aportación singular de este libro hay que señalar la conexión entre la teoría de las redes y el enfoque de las ciencias cognitivas, especialmente con el desarrollado por los estudios dedicados a la inteligencia emocional.

 

El modo en que las ciencias de la cognición se pueden relacionar con la teoría de las redes y de la comunicación es sencillo según Castells: “la comunicación se produce activando las mentes para compartir significado. La mente es un proceso de creación y manipulación de imágenes mentales (visuales o no) en el cerebro. Las ideas pueden verse como configuraciones de imágenes mentales. Con toda probabilidad las imágenes mentales se corresponden con redes neuronales” (pp. 190-191).

 

De aquí, por tanto, que recuperar para una teoría de la sociedad-red las aproximaciones que provienen de las ciencias cognitivas es útil para la teoría de las redes. Cobra importancia hacerse cargo del concepto de metáfora (según la ha desarrollado Lakoff): “Las metáforas resultan decisivas para conectar el lenguaje (por tanto, la comunicación humana) y los circuitos cerebrales. A través de las metáforas se construyen las narraciones. Las narraciones se componen de marcos, que son las estructuras de la narración que corresponden a las estructuras cerebrales que con el tiempo han surgido por la actividad cerebral.

 

“Los marcos son redes neuronales de asociación a las que se puede acceder desde el lenguaje a través de conexiones metafóricas. Enmarcar significa activar redes neuronales específicas. En el lenguaje, las palabras se asocian a campos semánticos. Estos campos semánticos se refieren a marcos conceptuales. Así pues, el lenguaje y la mente se comunican por marcos que estructuran narraciones que activan redes cerebrales. Las metáforas enmarcan la comunicación seleccionando asociaciones específicas entre el lenguaje y la experiencia a partir del mapa del cerebro” (p. 197).

 

Hay en este razonamiento una singular armonía. Si la comunicación se organiza en redes, como la sociedad, y la mente funciona mediante la activación de redes neuronales, también las ideas acaban pudiéndose explicar como redes, en este caso, redes de “marcos” y de “campos semánticos”. Las narraciones se integran dentro de esos marcos. (Está por ver, en todo caso, si las narraciones son también redes; hasta ahora la narratología las ha reconocido como “cursos” y como “trayectos” y ha hablado de “tramas” narrativas).

 

Sin embargo, los problemas reales a la hora de unir la sociología de las redes y las ciencias cognitivas son mayores de los que parece translucirse en este texto. Las redes neuronales concretas –es decir, las correspondientes a redes de marcos–, al menos, en su inmensa mayoría, están por descubrir y describir –como testimonia la incertidumbre con que se mueve en este terreno la neurología. Son, sobre todo, una hipótesis intuitiva que parece fructífera. Por otro lado, las redes de marcos, de encuadres, ¿realmente pueden definirse en términos de narraciones? ¿Y las narraciones, por su parte, son estructuras que caben y pueden inscribirse en un marco? También cabe preguntarse si los campos semánticos, por su lado, tienen que ver con las narraciones o se apoyan en otras claves explicativas… En este campo, queda bastante por organizar conceptualmente.

 

En todo caso, desde la perspectiva de la teoría del lenguaje y de la semiótica, dentro del esquema que recoge Castells, se percibe una cierta indefinición y un  cierto solapamiento e indistinción (no demasiado) entre conceptos. Desde la teoría de la semiótica narrativa o simplemente desde la narratología, puede hablarse de “isotopía temática” –como concepto lo más aproximado posible a la idea de marco. Y desde la teoría del discurso de “macroestructura”. Pero la metáfora –tal y como se define habitualmente– no es una isotopía, sino una comparación singular. Tampoco es una macroestructura. ¿No se usa, por tanto, demasiado informalmente como para resultar sostenible teóricamente?

Por su parte,  un “campo semántico” se concibe habitualmente como un conjunto de morfemas que tienen o un campo referencial común o que comparten cierta redundancia sémica entre sí, pero ¿qué relación puede guardar con una metáfora si es que existe en algún sentido esa correspondencia? De hecho, es muy improbable su estricta correspondencia con una metáfora, si la hay será parcial o, en algunos casos, lateral.

En consecuencia, algunas partes del texto de Castells –sólido y lúcido en su conjunto– nos parece algo vago y necesitado, en todo caso, de mayor consolidación para el futuro. Aunque, en puridad, esta reserva no sea atribuible a Castells, precisamente, sino con más rigor a las fuentes en que se inspira.

 

En cualquier caso, esto no desmerece el valor de intentar conjugar la teoría de la sociedad-red con las teorías cognitivas –aunque sólo sea como gesto teórico. Al contrario, merece un elogio especial. Singularmente, después de que en las últimas décadas hemos atravesado un proceloso mar teórico –mucho más fluido y menos consolidado teóricamente hablando que el que ahora se nos presenta– en el cual el espacio epistemológico que ahora se propone ocupar por parte de las ciencias cognitivas ha sido ocupado alternativamente por cuerpos teóricos aún menos consolidados. Primero, la “teoría de los efectos” de los medios –plagada de un mecanicismo fuera de toda duda– y, en segundo lugar, una demasiado lábil  “teoría de larecepción”; o bien, en tercer lugar, los no menos resbaladizos “estudios culturales” –con su enorme e inabarcable concepto de “imaginario social” (amplio y solícito al mismo tiempo). Doctrinas y enfoques, todos ellos que se han llevado, a mi modo de ver abusivamente, el protagonismo teórico.

 

Así pues, la perspectiva de Castells y su apelación a las ciencias cognitivas y del lenguaje resulta en estos momentos especialmente vivificante. Puede concebirse como un reencuentro entre las ciencias sociológicas y las teorías semio-cognitivas, tan desgraciadamente distantes entre sí en los últimos tiempos.

 

Castells, de hecho, al recuperar el enfoque de las ciencias cognitivas se acerca a los principios que ya apuntasen otros como Gerbner con su teoría del cultivo o los enfoques más culturalistas de Morley, Lull y otros. Y de algún modo nos recuerda la perspectiva de la semiótica social y de la semiótica de la cultura. Su originalidad es, precisamente, situarlos en un nuevo contexto.

 

Utilidad del libro

 

Desde todos los puntos de vista el libro de Castells es útil. Constituye una buena cartografía de los procesos sociales relacionados con la construcción de redes de comunicación y de poder en la sociedad actual. Es, además, crítico: analiza tanto los movimientos de dominación –que en ningún caso minimiza ni engrandece– como las posibles resistencias y alternativas que se pueden dar desde la asociación libre de individuos o desde los movimientos sociales organizados.

 

Tiene la ventaja de estar muy actualizado, tanto en lo que se refiere a los enfoques teóricos que utiliza, como en lo que se refiere a los problemas que analiza y a los hechos a los que se refiere (desde la victoria electoral de Obama hasta la capacidad de muchos movimientos sociales contemporáneos a la hora de crear nuevas redes comunicativas).

 

Finalmente, y esto no es nada desdeñable, sabe combinar el estudio teórico con propuestas epistemológicas de calado con estudios y descripciones empíricas muy sugerentes, relativos a las estructuras de propiedad de los medios y a las redes de conglomerados mediáticos… Tal vez sea ésta su síntesis más brillante, donde la recia economía política –que nos tiene acostumbrados a muchos datos, pero a una evidente parvedad conceptual– se enriquece y logra alcance teórico profundo.

 

Reseña tomada del blog Pensamiento Crítico y Comunicación de Juan Manuel Pérez Tornero.

[1] Madrid, Alianza, 2009. En inglés, Coomunication and power, Oxford University Press, 2009.

 

[2] Op. cit., pp. 552-553.

 

[3]Te Rise of the Network Society, Oxford Blackwell, 1996 (Traducción castellana, Madrid, Alianza editoria, 1997/2000).

 

[4] Cf. Especialmente el apartado “Redes”, op. cit. pp. 45-50

 

[5] Talcot Parsons, Piaget, Levi Strauss, Foucault, etc.

 

[6] Esta traducción española del término inglés “framing” nos parece más adecuado que la de “enmarcar” porque nos recuerda en enfoque fotográfico.

La “Ley Televisa” y la lucha por el poder en México

La “Ley Televisa” y la lucha por el poder en México

Autor: Esteinou Madrid Javier y Alva de la Selva Alma Rosa (coordinadores)

País y año: México,2009

Con la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en junio de 2007 para anular constitucionalmente la esencia de la “Ley Televisa” se detuvo su aplicación jurídica desigual en el ámbito comunicativo de la sociedad mexicana. Sin embargo, en la actualidad sigue existiendo la operación de la estructura unilateral de este viejo modelo de comunicación, buscando crear condiciones más favorables para su expansión crecientemente monopólica en el país.

Por ello, es fundamental que el Estado y la sociedad mexicana creen con premura las realidades normativas, políticas y culturales para evitar que este proyecto oligopólico conquiste nuevamente las metas que le fueron canceladas en el pasado.

Fortalecimiento de los órganos reguladores para un México competitivo

Fortalecimiento de los órganos reguladores para un México competitivo

Este libro contiene las memorias de las mesas de trabajo que realizó la Comisión Especial para la Competitividad de la Cámara de Diputados, en las cuales se analizaron cuatro órganos reguladores: la Comisión Federal de Mejora Regulatoria; la Comisión Federal de Telecomunicaciones; la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y la Comisión Reguladora de Energía.

 

 

Qué pasa con el estudio de los medios

Qué pasa con el estudio de los medios

Qué pasa con el estudio de los medios Diálogo con las Ciencias Sociales en Iberoamérica

Qué pasa con el estudio de los medios pone en primera línea de la actualidad el debate acerca de la identidad de los estudios sobre los medios de comunicación como disciplina académica.

Tres autores de acreditada solvencia son los encargados de entablar este diálogo:

Raúl Fuentes presenta, a partir de datos recientes, una actualización de la hipótesis de la Triple Marginalidad de los estudios de Comunicación —o Medios— y de la dimensión disciplinaria —o post-disciplinaria— de los mismos.

Raúl Trejo se adentra en un fascinante recorrido bibliográfico que muestra cómo se ha contemplado el objeto principal de estudio de los llamados comunicólogos —los medios de comunicación— desde antes incluso de que este campo académico adquiriese su actual identidad y forma institucional.

Enrique E. Sánchez, por su parte, repasa los cambios de paradigma ideológico que han dominado las Ciencias Sociales en Iberoamérica —desde los años sesenta hasta la actualidad— destacando la necesaria interacción de los estudios sobre los medios con las Ciencias Sociales en virtud de las múltiples dimensiones de dichos estudios.

Social Media. Métricas y análisis

Social Media. Métricas y análisis

Las redes sociales están de moda hoy en día con cientos de millones de potenciales clientes. Son muchas las empresas que utilizan los Social Media para sus campañas de marketing. Pero, ¿cómo valorar el éxito de estas estrategias empresariales? Hay una necesidad desesperada de entender el impacto que tienen las redes sociales en las empresas, y probar cualquier iniciativa nueva en Social Media debería basarse en un enfoque métrico.

De hecho, si no puede cuantificar los resultados de las nuevas inversiones, ¿cómo espera mejorarlos? Con el objetivo de ayudar al lector, esta obra no solo expone los diferentes tipos de métricas sino también sus herramientas y su aplicación en la estrategia empresarial. El libro incluye consejos y ejemplos reales basados en la experiencia del autor, casos de éxito e ideas generadas por algunas de las mentes más brillantes que trabajan en los Social Media hoy en día. Cuenta además con códigos QR que le proporcionarán información adicional.

Moving Data: The iPhone and the Future of Media

Moving Data: The iPhone and the Future of Media

El iPhone ha revolucionado no sólo cómo la gente se comunica, sino también la forma en que consumimos y producir cultura. La combinación de medios tradicionales y sociales con la conectividad móvil, los teléfonos inteligentes han redefinido y ampliado las dimensiones de la vida cotidiana, permitiendo a los individuos para personalizar medios de comunicación a medida que avanzan y procesar flujos de datos constante. Hoy en día, millones de consumidores amar y vivir por sus iPhones, pero ¿cuáles son las implicaciones de su tecnología especial en la sociedad, los medios y la cultura?

Con una mezcla ecléctica de ensayos originales, Transferencia de datos explora el iPhone como prototipo tecnológico, gadget estilo de vida, y una plataforma para la creatividad multimedia. Los expertos en medios, críticos culturales y académicos en cuenta la novedad del dispositivo y facilidad de uso-incluso su "lickability", y su historia "biográfica". El libro ilumina los patrones de consumo, el destino de soledad frente a la ubicuidad del smartphone, la economía de la App Store y su supuesta "crisis de la elección", y la distancia entre el acceso a la información digital y los protocolos que rigen su uso.

Alternando entre análisis crítico y conceptual, ensayos vincular el diseño de medios participativos a las características tecnológicas del iPhone y rutinas para compartir, y siguen la medida en que los placeres de las interfaces basadas en gestos están redefiniendo el uso de los medios y la experiencia sensorial. También consideran como conducidos por los usuarios innovaciones, mapeo colaborativo y creativo de empoderamiento se entiende y reconciliado a través de cambios en la vigilancia móvil, derechos personales, y el software social prescriptivo. La presentación de una serie de perspectivas y argumentos, este libro reorienta la práctica y el estudio de la crítica de los medios.

Multimedia, Vida y Conocimiento

Multimedia, Vida y Conocimiento

MULTIMEDIA, VIDA Y CONOCIMIENTO

Reflexiones sobre el libro

“HOMO VIDENS, La Sociedad Teledirigida”

de Giovani Sartori.

Ed. Taurus, 2ª Ed. México 2001

Por José Ramón González Chávez

El Homo Sapiens, producto de la cultura del lenguaje –primero oral, luego escrito- se está transformando por la Televisión y la multimedia en un Homo Videns, que privilegia la imagen sobre la palabra. Sin duda, tecnología ligada al audiovisual, ocupa un lugar cada vez más preponderante en la vida de los individuos, a tal grado que está transformando las formas de pensamiento.

Ernst Cassirer(“Antropología Filosófica. Introducción a una Filosofía de la Cultura”, México, FCE, 5ª Ed. 1968, p. 27)define al Homo Sapiens como un “animal simbólico”. En efecto, la capacidad simbólica es lo que hasta ahora había hecho único al Ser Humano. En efecto, éste no vive en un universo puramente físico, sino de igual manera en un universo simbólico. Lengua, Mito, Arte, Religión (...) son los diversos hilos que componen el tejido simbólico. Cualquier progreso humano en el campo del pensamiento y de la experiencia refuerza este tejido.

La definición del hombre -por supuesto que me refiero a los dos componentes del género humano- como animal racional no ha perdido nada de su valor, pero es fácil observar que esta definición es solo parcial, porque al lado del lenguaje lógico o científico, esta el lenguaje simbólico, el de la imaginación poética; y es que al principio, el lenguaje no expresa pensamientos o ideas, sino sentimientos y afecto. Así pues, la expresión “animal symbolicum” comprende todas las formas de la vida cultural y en tal sentido, la capacidad simbólica de los seres humanos se despliega en el lenguaje-palabra; en la capacidad de comunicar mediante sonidos y signos “significantes”, es decir, provistos de significado; rasgo que lo distingue radicalmente de cualquier otro ser viviente.

Gracias al lenguaje, el ser humano es capaz de hablar de sí mismo, de reflexionar sobre lo que hace y dice. No solo el comunicar, sino también el pensar y el conocer que lo caracterizan como “animal simbólico” se construyen en el lenguaje y con el lenguaje, que se erige en instrumento no solo del comunicar, sino también del pensar. Y el pensar no necesita del uso de la vista; en tal sentido, las cosas en las que pensamos no son “visibles”.

Dentro de la perspectiva cultural, las civilizaciones se desarrollan mediante la palabra; es el tránsito de la comunicación oral a la escrita lo que desarrolla una civilización.

El Homo Sapiens multiplica su saber por la imprenta y con ello se vuelve Hombre de Gutemberg. La escritura, la imprenta, el telégrafo, el teléfono, la radio, atienden también a la naturaleza simbólica del hombre. Todos estos inventos difunden siempre cosas dichas con palabras. Pero la ruptura con este paradigma se produce al final de la segunda guerra mundial, con la llegada del televisor, aparato que, como su nombre lo indica, sirve para ver cosas que suceden a la distancia.

A diferencia de sus antecesores, privilegia el Ver sobre el Hablar y con ello, la palabra queda sometida a la imagen, con lo que la televisión como tecnología modifica radical y negativamente el aparato cognoscitivo del Homo Sapiens. La Televisión y ahora la multimedia modifican sustancialmente la relación entre entender y ver. El acto de Tele-Ver está cambiando la naturaleza del ser humano, de ahí que se le considere como un instrumento antropogenético, es decir, como un medio para crear un nuevo ser humano.

El Hombre video-in-formado, el telespectador –nótese la connotación pasiva del propio término spectare-, se ha convertido en alguien incapaz de comprender abstracciones, de entender conceptos; es más un animal vidente que un animal simbólico, para el cual las cosas representadas en imágenes cuentan más y pesan más que las cosas dichas con palabras. Pero la capacidad simbólica distancia al homo sapiens del animal, en tanto que el Ver lo lleva de regreso a su estado anterior, en una especie de paradigma paradójico vis a vis la denominada Revolución Multimedia, proceso complejo y amplio pero que sin embargo se caracteriza por un común denominador: Tele-Ver y Video-Vivir.

El mundo actual se apoya sobre los frágiles hombros del “Video-Niño” un flamante ejemplar de ser humano condicionado en el Tele-Ver, incluso antes de saber leer y escribir. En efecto, la televisión es la primera escuela del niño (como dice Sartori, la escuela divertida, que precede a la escuela aburrida), animal simbólico que no obstante, recibe su impronta educacional en imágenes de un mundo centrado en el hecho de ver. El problema es que el niño es una esponja que registra y absorbe indiscriminadamente todo lo que ve, ya que aún es incapaz de discriminar.

El niño formado en la imagen se reduce a ser un individuo que no lee y por tanto, en la mayoría de las veces es un ser reblandecido, atrofiado culturalmente por la televisión, adicto de por vida a los videojuegos, condenado a ser un adulto empobrecido, sordo también de por vida a los estímulos de la lectura, de la comunicación oral, en general, del saber transmitido por la cultura de la palabra.

Existe hoy más que nunca, una primacía de la imagen, una preponderancia de lo visible sobre lo inteligible, lo cual lleva a la mayor parte de la gente a ver sin entender. La “información” o mejor dicho el fenómeno “medio-mensaje-efecto” producido por los medios, en lugar de transformar la masa en energía, está creando cada vez más masa. La Televisión destruye más saber y más entendimiento que el que es capaz de transmitir. Esto adquiere una importancia capital si llevamos el fenómeno al plano político, donde la videopolítica, el poder político de la televisión en la formación de la “opinión pública” es cada vez más grande y evidente.

Lo que sucedió a principios del siglo XX con Western Union y Asociated Press en cuanto al monopolio de la información por telégrafo (uno enviándola y otro difundiéndola) pareciera repetirse ahora con La Televisión y las agencias de prensa multinacionales o entre Microsoft y las empresas de telecomunicaciones. Pero, mientras nos preocupamos de quién controla los medios de comunicación, no nos percatamos de que es el instrumento en sí mismo y por sí mismo lo que se nos ha escapado de las manos.

La televisión como medio de comunicación ha sido desbancada por la PC con Internet como soberana de la multimedialidad. La PC, instrumento por antonomasia de la tecnología multimedia, y ahora sus versiones móviles a través del Smart Phone, unifican no solo la palabra, el sonido y las imágenes, sino que además introducen en los “visibles” realidades simuladas, realidades “virtuales”.

La llamada “realidad virtual” es una irrealidad que se ha creado con la imagen y que es realidad solo en pantalla, ya que lo virtual, las simulaciones, amplían desmesuradamente las posibilidades de lo real, pero no son ni serán nunca realidades. Sin embargo, para el homo digitalis la digitalización es un instrumento formidable de descomposición – recomposición mediante el cual ya no existe una sola realidad que “se sostenga”. Para él cualquier conjunto de cosas puede ser manipulado y mezclado de miles de formas ad libitum, a su gusto o a gusto de la moda cognoscitiva.

Todo lo anterior nos lleva a reflexionar sobre el significado actual del término Progreso: etimológicamente, progresar es solo ir hacia delante, debiendo comportar un crecimiento. Pero no necesariamente un crecimiento tiene que ser positivo, también un tumor puede progresar y crecer. Sin embargo, desde la ilustración el término “progreso” se ha tomado como sinónimo de avance positivo, más aun en el caso de progresos tecnológicos como la Televisión o mejor dicho de un medio tecnológico que produce progreso. Si la televisión ahora integrada al a multimedia, está presente en cada vez más hogares, esto –tal como lo hemos podido constatar en más de medio siglo de su existencia- no ha significado un avance cualitativo de la humanidad, sino simplemente un aumento cuantitativo en la capacidad de penetración mediática y de manipulación de la “opinión pública”.

“Al principio fue la palabra”, así dice el evangelio de Juan. Hoy se tendría que decir “Al principio fue la imagen”. El Homo Videns acaba por visualizar todo. Pero ¿qué pasa con lo no visualizable que es la mayor parte? El hombre como animal simbólico vive en un contexto coordinado de valores, creencias, conceptos, y en definitiva de simbolizaciones que constituyen la cultura. En esta acepción genérica también el hombre primitivo o analfabeto poseen cultura. Pero cultura es además sinónimo de “saber”. En esta acepción restringida la cultura es “de los cultos” no de los ignorantes. Tomando ambos conceptos podemos afirmar entonces que la televisión provoca una “cultura de la incultura”. Los defensores de la TV se auto elogian afirmando que mientras que la cultura del libro es sólo para unos pocos, la cultura audiovisual es para la mayoría. Empero, si el costo político y social de esta cultura de todos es una subcultura que además es incultura (ignorancia cultural), entonces esta operación, lejos de ser un avance es una pérdida y al final de cuentas, un retroceso. ¿Queremos una cultura en la que nadie sepa nada? Bajo esta lógica si el maestro sabe más que el alumno entonces hay que matar al maestro y el que no piense así será un elitista y un antidemocrático, un reaccionario de la revolución multimedia.

La Televisión está en prácticamente cada casa, las PC’s, la Internet los Smart Phones comienzan a encontrar un lugar en los electrodomésticos, todo esto es inevitable y hasta cierto punto útil, siempre que no desemboquemos en la vida inútil, en un modo de vivir que no consista solo en “matar el tiempo”.

Más aún desde el punto de vista cultural, la televisión y la multimedia ¿Podrían ser instrumentos que apoyen la comunicación del leguaje simbólico y del –Saber, la Scientia, no solo en su sentido material, como Episteme, sino también desde su perspectiva sustancial, como Arete? Los nuevos creadores de jeroglíficos en tanto que gráficos de Saber ¿podrían servirse de ellos para transmitir su mensaje mejor y de forma realmente global? Más aún, estas herramientas, dada su propia naturaleza y características en términos metafísicos ¿podrían provocar la creación de nuevos símbolos fundamentales, conducir a una nueva concepción de lo sagrado, un nuevo modo de acercar al ser humano con el principio universal?

La televisión y la multimedia pueden beneficiar o perjudicar, ayudar o hacer daño, mediatizar o hacer pensar. La importancia de la televisión y la multimedia como tecnologías no está a discusión, sino más bien sus metas y contenidos actuales. De ahí que debamos asumir una posición más responsable ante esta realidad hacia nosotros mismos, hacia nuestras, familias, hacia nuestra sociedad. No se trata de combatir a los medios de comunicación actuales, sino de transformarlos positivamente para hacerlos mejores y más provechosos.

Queden todas estas interrogantes a la reflexión individual…

Digitalización y convergencia global

Digitalización y convergencia global

 

Digitalización y Convergencia Global es un libro cuyo objetivo es dar a conocer al público en general la visión de los autores sobre las implicaciones del fenómeno de Convergencia, en particular las de la Convergencia Digital. A partir de esta obra de divulgación, el lector podrá profundizar en el estudio de dicho fenómeno y de algunas de sus facetas -tecnológica, regulatoria y empresarial-, así como en el análisis sobre el impacto de la Convergencia Digital en el tejido social y cultural.

La obra presenta una descripción del entorno actual en función del desarrollo y penetración de las TIC en la actividad humana describiendo los componentes, que a juicio de los autores, constituyen los ejes principales de este fenómeno, y presenta una sintésis del proceso evolutivo de las TIC, a fin de enfatizar las implicaciones de diferentes autores, expertos en el desarrollo e impacto de las TIC y en los procesos de globalización que afectan el nuevo escenario mundial.

La Convergencia Digital avanza de manera vertiginosa, haciendo que sus efectos e implicaciones no se perciban por la sociedad en conjunto, en toda su magnitud. Por ello, la intención de los autores ha sido contribuir a la difusión de este fenómeno para lograr su mejor entendimiento y aprovechamiento integral.

El contenido temático del libro Digitalización y Convergencia Global es el siguiente:

Prólogo Introducción Un escenario global, digital y basado en conocimiento Convergencia global y sus diferentes facetas Evolución de la convergencia digital La convergencia digital y sus implicaciones en la empresa El papel de la regulación y la normatividad en la convergencia digital Conclusiones

Introducción

Las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), a lo largo de su historia, han sido un instrumento fundamental que ha facilitado y fortalecido el desarrollo de las sociedades. Su constante evolución ha impactado de tal forma nuestras vidas, que ahora nos resulta difícil concebir un mundo sin televisión, sin teléfono celular o sin las aplicaciones que nos brinda el Internet. Vivimos en una sociedad que sufre los efectos de una digitalización que penetra en todos los sectores de la población.

Hoy en día, al adentrarnos en la denominada “Era de la Información”, observamos que el desarrollo de las TIC y la manera que la sociedad las ha adoptado, representan factores que contribuyen al bienestar socioeconómico de los países, por su extraordinaria influencia en todos los ámbitos del quehacer humano.

Desafortunadamente, el crecimiento acelerado de las TIC no ha sido homogéneo entre los países desarrollados y subdesarrollados, particularmente en el acceso a Internet del llamado servicio de banda ancha. Sin embargo, la explosiva penetración de las comunicaciones inalámbricas, en la última década, en países de África, Asia y Latinoamérica, ha generado oportunidades de acceso al potencial de las TIC para el desarrollo sustentable, que anteriormente no estaban disponibles. Esta condición de digitalización de la sociedad ha sido el resultado de un proceso evolutivo y convergente entre las telecomunicaciones y las tecnologías de la información (TI), en particular entre el Internet y las comunicaciones inalámbricas.

Resulta clave, por lo tanto, concientizar a todos los sectores de la sociedad, cerca del papel que desempeña la tecnología dentro del desarrollo social, y de su gran potencial como vehículo para lograr mayores niveles de sustentabilidad. Es importante también, fortalecer las políticas públicas que apoyen el acceso universal a los servicios de telecomunicaciones para lograr que los países y las regiones alcancen un desarrollo integral. De aquí que los aspectos de regulación y adopción tecnológica son fundamentales para desarrollar el gran potencial de las TIC como facilitadoras del bienestar social.

Por otro lado, el crecimiento que hoy en día experimentan las TIC, se apoya en una red de múltiples actores que interactúan entre sí y que, definitivamente, contribuyen a formar un entorno de naturaleza compleja y dinámica. Esto convierte a las TIC en un campo multidisciplinario e interdisciplinario con grandes retos; pero, a su vez, de grandes capacidades en beneficio del desarrollo integral de las regiones.

Dentro de este escenario altamente complejo aparecen tres entes de gran relevancia que, mediante su interacción y relación con la sociedad civil contribuyen al avance, la penetración y adopción de las TIC en un país: academia, gobierno e industria. La operación integrada y el funcionamiento armónico entre los tres entes definen los llamados sistemas nacionales y regionales de innovación.

De aquí que las TIC y su aplicación al desarrollo sustentable se relacionan directamente con los procesos de innovación de las naciones, a cuales, a su vez, logran impactar en la calidad de vida de su población.La evolución de las TIC se ha dado en forma vertiginosa. En ella se distinguen cuatro grandes fuerzas interrelacionadas, que contribuyen a darle forma y estructura. Éstas son: • Avances científicos y tecnológicos. • Regulación y normatividad de las TIC. • Adopción tecnológica y cultura digital. • Economía y finanzas (mercado).

Los avances tecnológicos, sin duda, representan un instrumento que ha moldeado las TIC, dotándolas de amplias capacidades para servir a la sociedad. Por otra parte, los esfuerzos incesantes en investigación científica y en desarrollo tecnológico e industrial han propiciado la aparición de nuevos productos, procesos y servicios que, hasta hace algunos años, no estaban al alcance de la población. Por tanto, las TIC han tenido un efecto habilitador para el avance de todas las disciplinas científicas y tecnológicas.

La regulación y la normatividad impulsan el desarrollo de las TIC, a través de la generación de políticas públicas que articulan y coordinan la interacción entre los principales entes (academia, gobierno, e industria) involucrados en la productividad y competitividad de un país, con el fin de lograr un desarrollo socioeconómico sano y justo.

Actualmente, la adopción tecnológica representa un moldeador importante de la industria de las TIC. Las exigencias y necesidades de los usuarios crecen día a día, con lo cual logran capturar la atención de los sectores tecnológico e industrial. Es decir, la sociedad ahora es quien dicta las tendencias del desarrollo tecnológico, para que con base en ello las TIC evolucionen y la sociedad las adopte adecuadamente. A su vez, con esto se fomenta la llamada cultura digital.

El mercado y sus condiciones económicas y financieras, dominadas por la oferta y la demanda en productos y servicios, constituyen el crisol donde la interacción de las cuatro fuerzas mencionadas se lleva a cabo, y donde el consumidor se ha convertido en su centro de gravedad.

Igualmente, en un mundo interconectado, en el cual las fronteras y distancias geográficas se han reducido, y donde buena parte de las transacciones económicas se llevan a cabo por medios electrónicos (Internet), las condiciones políticas y socioeconómicas del mundo afectan a las regiones y sus economías. Esta situación geopolítica posiciona a la mayoría de las industrias, incluyendo la de las TIC, frente al riesgo latente de sufrir efectos que contribuyan a su crecimiento o su estancamiento (Friedman, 2005; Ohmae, 2005).

Además de la participación de las cuatro fuerzas anteriormente descritas, y de la influencia del entorno geopolítico, se pueden distinguir también otros procesos detonadores que han jugado un papel clave en la aplicación, definición e implantación de las TIC en servicio a la sociedad. Dos procesos son de particular importancia: la globalización y la generación de una cultura de innovación enfocada al desarrollo sustentable y humano. Ambos procesos en conjunto y en sincronía con la digitalización de la sociedad, impulsada por las cuatro fuerzas descritas, proporcionan y dan pauta a la conformación de un escenario de convergencia global.

La Real Academia Española (2000) define el concepto de convergencia en sus múltiples acepciones, como: la acción de dirigirse dos o más líneas a unirse en un punto, o la acción de concurrir al mismo fin los dictámenes, opiniones o ideas de dos o más personas.

En el contexto de las matemáticas, convergencia significa aproximarse a un límite. De igual forma en el diccionario en línea www.wordreference.com (s.f.) se afirma que el fenómeno de convergencia puede interpretarse como la unión de dos o más cosas que confluyen en un mismo punto, o bien, la confluencia de varias ideas o tendencias sociales, económicas o culturales.

Por último, una definición más actual, obtenida de www.wikipedia.org (s.f.), dice que la convergencia es la acción de dirigir algo hacia un mismo punto. Dicha acción puede referirse más específicamente a una propiedad matemática, un fenómeno evolutivo, un aspecto meteorológico, entre otros. De ahí que el fenómeno de convergencia global no sólo es de naturaleza tecnológica, sino que tiene un carácter multidisciplinario.

Para el caso específico de las TIC a este fenómeno se le conoce como convergencia digital. Ésta se da en equipos, sistemas y servicios, y emerge de la interacción de tres disciplinas, las cuales en su origen tuvieron un desarrollo independiente: Las TI (procesamiento de información), las telecomunicaciones (transporte de información) y los medios de comunicación y entretenimiento(contenidos). La interacción de estas disciplinas tomó forma por los avances de la microelectrónica (a partir del descubrimiento del transistor, en 1947) y del Internet, como resultado de los esfuerzos de interconectar e integrar redes de computadoras, en la década de los 60.

La aparición y penetración del Internet, y el desarrollo de la web condujeron la convergencia digital a una condición en la cual las telecomunicaciones son altamente dependientes de las TI, a su vez éstas dependen del transporte de información eficiente que proveen los sistemas de telecomunicaciones y, por su parte, los medios de comunicación y entretenimiento requieren de las herramientas y sistemas de telecomunicaciones e informática actuales. En este escenario, el protocolo (lenguaje y reglas de comunicación) de Internet, llamado IP (Internet Protocol) se convierte en lingua franca o elemento unificador de tecnologías, productos y servicios.

Es tan importante el efecto unificador del protocolo IP que es posible aseverar que los avances actuales en informática, telecomunicaciones y en la producción de contenidos digitales los dicta la velocidad, eficiencia y ubicuidad con que se accede a Internet. Por ello, la movilidad y la capacidad del canal de acceso a Internet, o el ancho de banda, se convierten en motores de laconvergencia digital.

Por esta razón, los proveedores de equipos, sistemas y servicios libran una batalla a gran escala, para tener acceso directo al consumidor o usuario final. Éste ahora es el centro de gravedad y de atención, por lo que se busca proveerlo de un acceso a Internet rápido, eficiente, y en cualquier lugar y condición.

En la evolución de la convergencia digital, el consumidor es el pivote que genera nuevos mercados y la adopción tecnológica. Debido a ello, la regulación y normatividad de las TIC se convierten en elementos clave y habilitadores para lograr una convergencia que beneficie a todos los actoresinvolucrados.

Uno de los atributos más relevantes del fenómeno de convergencia digital es propiciar y estimular el trabajo colaborativo. A su vez, la creación de un entorno colaborativo requiere de las oportunidades que brinda la convergencia digital: dinámica equilibrada y acceso equitativo a la sociedad. Este entorno colaborativo estimula una cultura de innovación, en la cual el trabajo multidisciplinario en red es el modus operandi de una economía competitiva en el escenario global. Así, la adopción de la convergencia digital resulta altamente benéfica para el desarrollo de un país; ya que se genera un impacto favorable en el sector de las TIC y en la población en general. Sin embargo, este beneficio es el reflejo de la operación armónica de las cuatro fuerzas descritas anteriormente.

Actualmente, en muchas naciones del mundo las condiciones económicas y de acceso a la tecnología y a la información de sus habitantes no son equitativas. Además, las exigencias de la sociedad en materia de aplicación y adopción de las TIC van en aumento. Esta situación posiciona al sector de las TIC en un escenario de retos y en constante innovación, donde el desarrollo de productosy el de servicios tienden a unificarse para proveer soluciones integrales y de menor costo a los consumidores.

La presente obra tiene como objetivo principal explicar las implicaciones de la convergencia, con un énfasis en el caso particular de la convergencia digital. Para ello, se ha considerado iniciar desde su conceptualización, para luego describir su evolución y sus características principales; así como argumentar su importancia en el desarrollo sustentable de la población. A su vez, el libropresenta una descripción de los factores y las condiciones que intervienen en el desarrollo de la convergencia digital, los cuales pueden impulsar o inhibir su apropiada implantación y adopción.

Referencias

Friedman, T. (2005). The world is flat: A brief history of the twenty-first century.Nueva York: Farrar, Straus, and Giroux.Ohmae, K. (2006). El próximo escenario global: desafíos y oportunidades en unmundo sin fronteras. México: Grupo Editorial Norma.

Real Academia Española. (2000). Convergencia. En Diccionario de la lenguaespañola. Madrid: Espasa.

www.wikipedia.org (s.f.). Convergencia. Recuperado el 24 de noviembre de2008: http://es.wikipedia.org/wiki/Convergencia

www.wordreference.com. (s.f.). Convergencia. Recuperado el 24 de noviembrede 2008: http://www.wordreference.com/definicion/Convergencia

 

  



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