Martes, 21 de noviembre del 2017
Idioma Es Pt En

La TDT en Colombia: una encrucijada

- 29.12.2016, 21:02
disminuir el tamaño de la fuente aumentar tamaño de la fuente

El 28 de agosto de 2008 la antigua Comisión Nacional de Televisión (desde 2012 Autoridad Nacional de Televisión) anunció el sistema de Televisión Digital Terrestre (TDT) adoptado para Colombia, siendo éste el estándar europeo DVB-T. Se definió que el apagón de la señal análoga tendría lugar en 2019. En diciembre de 2011 la Comisión Nacional de Televisión de Colombia anunció el cambio del estándar adoptado, a la actualización DVB-T2, tras una consulta pública. También se postergó el apagón análogo para el 31 de diciembre de 2019.

 

En Bogotá y Medellín se transmitió tanto con el estándar DVB-T como con DVB-T2 simultáneamente. El apagón del estándar DVB-T en estas dos ciudades fue realizado en agosto de 2015, en cumplimiento de la resolución 4337 de la Comisión de Regulación de Comunicaciones. En las demás ciudades de Colombia sólo se instalaron redes de transmisión pública y privada con el estándar DVB-T2.

 

A pesar de haber comenzado el proceso en 2008 por la antigua Comisión Nacional de Televisión, el proceso de socialización nunca se activó. Es hasta 2012 cuando la nueva Autoridad Nacional de Televisión (ANTV) diseñó y puso en marcha el Plan de Socialización en su estrategia “Conocimiento del nuevo servicio de televisión TDT entre los colombianos”, con resultados exitosos en su primera etapa: “posicionamiento de marca (2013-2014)”, en un difícil mercado de televisión. A comienzo de 2015 el Estudio General de Medios 2014 (EGM) indicó que 40 por ciento de la población colombiana conocía el servicio TDT, unos 20 millones de colombianos.

 

Pero todo ese esfuerzo tecnológico, de divulgación y socializador ha tenido desatinos y vacíos que hoy, ad portas del apagón de la señal analógica, sólo puede generar dudas en la reciprocidad de la inversión con base en la mínima oferta de contenidos en los seis megahercios (MHz) de espectro que asignó la antigua Comisión Nacional de Televisión (CNTV) en 2012, una semana antes de desaparecer, a cada uno de los operadores públicos y privados.

 

Ese segmento de 6 MHz asignado a cada operador se denomina “multiplex” en el Acuerdo 002 de 2012 emitido por la extinta CNTV:

 

“Múltiplex digital: conjunto de canales de televisión digital, canales de audio y/o datos que ocupa un canal radioeléctrico.”

 

 

En dicho segmento, en teoría, pueden incluirse la señal principal de un canal de televisión y otras dos señales adicionales (canales) en alta definición (HD); es decir, con 13 multiplex asignados en Colombia deberían ofertarse a los ciudadanos, en televisión abierta y gratuita, aproximadamente 12 canales mínimo por región, con contenidos diferentes públicos y privados, aprovechando de manera eficiente ese espectro tan codiciado y abriendo una posibilidad certera y real a los colombianos, diferente a pagar una factura mensual por la televisión por suscripción.

 

 

El Tribunal Supremo de España declaró en 2014 inválida la asignación de los multiplex para el uso de un solo operador, al considerar que los operadores sólo tenían el derecho al espectro suficiente para transmitir la señal de su canal principal en HD y el espectro restante debía adjudicarse en procesos de selección objetiva a otros aspirantes a operar canales de televisión, tanto regionales como nacionales, garantizando la oferta plural de contenidos y evitando el monopolio y desperdicio del segmento espectral en detrimento del Estado y sus ciudadanos.

 

 

En México el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) informó que a través del Sistema Electrónico de Registro y Presentación de Ofertas (SERPO) recibió 86 manifestaciones de interés en la Licitación Pública IFT-6 para concesionar el uso, aprovechamiento y explotación comercial de 148 Canales de Transmisión para la prestación del servicio público de Televisión Radiodifundida Digital TDT.

 

En Colombia, en 2012 la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) decidió permitir que los 6 MHz fueran asignados en su totalidad a los operadores existentes públicos y privados, cerrando la puerta a nuevos operadores en el espectro restante, lo más delicado, casi autorizando de manera tácita el monopolio de ese bien tan valioso a unos pocos.

 

 

Hoy tenemos una TDT que los colombianos saben que existe, muchos la tienen instalada en sus hogares, pero que sólo les despierta interés cuando juega la selección colombiana por la calidad de la señal, pero no ofrece ningún canal diferente a los ya conocidos en las parrillas de señal por suscripción. Esa falta de atractivo hace que los potenciales usuarios de televisión abierta prefieran pagar una factura mensual. Los canales privados usan su multiplex para emitir la señal principal en HD, y en las señales secundarias repiten con un retraso la parrilla de esa misma señal principal, y en oportunidades especiales transmiten eventos especiales. Los canales públicos sólo emiten su canal principal en HD y el segmento restante de sus multiplex se encuentra completamente desperdiciado, a excepción de RTVC al que, sin explicación lógica, se le adjudicó un solo multiplex para tres canales (señal Colombia, Canal Institucional y Canal Uno).

 

 

Nadie actúa, nadie se pronuncia, y mientras tanto la TDT vive su peor encrucijada de cara al crecimiento de las empresas Over the Top (OTT), la televisión por Internet (IPTV), el fortalecimiento de la televisión por suscripción, y demás cambios en todas las plataformas diferentes a la abierta.

 

 

Es hora de que el Ministerio TIC, como jefe del sector, y la Autoridad Nacional de Televisión, se pronuncien regulatoriamente para la liberalización de ese espectro, irregularmente adjudicado a un solo operador, y replantee esfuerzos para la selección objetiva de nuevos operadores tanto en los multiplex nacionales y regionales, públicos y privados.

 

 

La TDT, con una oferta más amplia de contenidos, se convertiría en una alternativa real para que los colombianos reciban un servicio gratuito de televisión, pero mientras el espectro continúe en poder de los operadores tradicionales jamás se ampliará la oferta por el simple interés comercial de concentración publicitaria en sus canales principales.

 

 

Todavía existe una inmensa oportunidad para beneficiar a los ciudadanos con el servicio de televisión abierta en Colombia, pero debemos aprender de países como España o México en materia de liberalización y aprovechamiento del espectro.

 

Sadi Contreras Fuset

Consultor de televisión y estrategias de comunicación.

Síguelo en Twitter: @Sadi_cf

 
« Agosto 2014 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

 

  



Es una publicación de Cultura, Comunicación y Desarrollo, S.C. Todos los derechos reservados © 2017

Los nombres de los espacios Mediatelecom Minuto a Minuto, Mediatelecom Américas, Sociedad de la Información e Internet y Telecomunicaciones,
Sociedad y Desarrollo son segmentos de Cultura, Comunicación y Desarrollo, S.C que ofrecen un servicio sin fines de
lucro y proporcionan el enlace directo a la fuente original, respetando los derechos de autor del editor y del autor sin alterar o
modificar parcial o totalmente la obra autoral originaria.