Los pesos pesados de la industria, como Nokia, Ericsson o Huawei, han comenzado ya a competir para ganar posiciones en la carrera por el 5G, la próxima tecnología móvil que llegará el año que viene.

El lanzamiento de Verizon del “primer servicio comercial 5G del mundo” hace una semana parecía un momento trascendental para la industria de las telecomunicaciones. Pero los alardes de Verizon despertaron algunas burlas, dado que ya existen redes 5G en funcionamiento en Helsinki, Tallín, San Marino y partes de Oriente Medio. Hasta Lesoto tiene 5G después de que Vodacom lanzase una red en la diminuta nación africana en agosto. “Estoy perdiendo la cuenta, pero creo que este es el sexto o séptimo primer lanzamiento mundial de una red 5G que no es 5G”, señaló Geoff Blaber, un analista de CCS Insight.

El 5G se promociona como la próxima generación de tecnología de redes móviles que promete no sólo velocidades similares a la banda ancha para los smartphones del futuro, incluso en áreas rurales, sino también abrir un mundo de “ciudades inteligentes”, llamadas holográficas, cirugía mediante robots y coches sin conductor.

Pero los teléfonos compatibles con el 5G no llegarán al mercado hasta el año que viene, y aún no se han ratificado los estándares de la nueva tecnología (desde los núcleos de red, a las antenas y los dispositivos). El peligro reside en que la confusión sobre lo que es el 5G, y para qué sirve, podría ser contraproducente. Blaber explicó que “el creciente foco del mercado sólo en la velocidad supone un juego peligroso que corre el riesgo de crear expectativas poco realistas”. John Delaney, analista de IDC, cree que “corre el riesgo de empañar la marca 5G, ya que en los primeros días del 5G, los clientes no apreciarán una enorme mejora con respecto al 4G”.

Los vendedores chinos han sido expulsados de EEUU, lo que deja vía libre a Nokia y Ericsson

Pero, aparte del bombo publicitario, se está produciendo una seria batalla. Los vendedores de equipamiento (Nokia, Ericsson, Huawei, ZTE y Samsung) compiten por firmar los acuerdos históricos para proporcionar los equipos para la próxima generación de redes móviles. Esos acuerdos podrían rejuvenecer un sector que ha adelgazado considerablemente desde la bonanza del 2G y el 3G. Cuando cambiamos de siglo, 13 grandes vendedores de equipamiento competían por contratos valorados en miles de millones. Pero la suerte de pesos pesados como Siemens, Lucent, Alcatel, NEC, Panasonic y Marconi empeoró deprisa, derivando en turbulencias y consolidación.

El ascenso de la china Huawei, que ganó grandes volúmenes de trabajo ofreciendo en parte generosos acuerdos de financiación, aumentó el daño durante la era del 4G. Ante la cercanía del 5G, los vendedores chinos han sido expulsados de algunos mercados clave como EEUU y Australia, limitando la elección sobre las redes en esos países a Ericsson y Nokia. Esto también ha abierto la puerta a que Samsung reconstruya su posición en los equipos de telecomunicaciones. El mercado de equipos de redes tenía un valor de 37.000 millones de dólares en 2017, según IDC, frente a los 450.000 millones del sector de los smartphones, donde Samsung es el mayor actor. Delaney explicó que Samsung, que tiene una cuota de mercado de sólo el 3% en el equipamiento, quiere conseguir una ventaja en el 5G, sobre todo en EEUU.

El mercado de equipos de redes tenía un valor de 37.000 millones de dólares en 2017

La batalla por el 5G arrancó en 2014 cuando la rusa MegaFon firmó un acuerdo de cooperación con Huawei para probar el 5G antes de la Copa Mundial de la FIFA de 2018. De las docenas de ensayos, bancos de pruebas, lanzamientos piloto y contratos firmados desde entonces, Ericsson ha ganado más de 80, frente a los 64 de Huawei. Nokia ha firmado 45, cuatro veces más que Samsung y más de cinco veces la cifra de ZTE, según un estudio realizado por CCS.

Pero los primeros contratos reseñables han llegado este año con los lanzamientos de redes 5G en EEUU. El país es un campo de batalla especialmente importante para Ericsson y Nokia, dos de los nombres más veteranos de las telecomunicaciones móviles. Ericsson ganó un acuerdo “histórico” con T-Mobile en septiembre, por 3.500 millones de dólares, que igualó otro similar firmado por Nokia con la misma operadora en julio. Ambas compañías también han cerrado acuerdos con AT&T, Verizon y Sprint aprovechando la ausencia forzada de Huawei y ZTE en EEUU.

Aunque EEUU pueda establecer las pautas de la adopción inicial del 5G, aún es posible encontrar ganancias en China, donde los analistas de la industria esperan que las compañías locales Huawei y ZTE ganen una gran cuota del mercado. Europa, donde el precio probablemente sea un factor clave, también ofrece una buena oportunidad a Huawei, una empresa que suele seguir una estrategia agresiva a la hora de buscar acuerdos.

De todos los contratos que ya han sido firmados, Ericsson ha ganado la mayoría

Hay mucho en juego. La firma de análisis Dell’Oro Group prevé que el mercado global de los equipos de redes de radio móvil disfrutará de un próspero crecimiento anual durante los cinco años hasta 2022 (la primera vez que prevé un crecimiento positivo en siete años).

Puede que se le dé mucho bombo publicitario al arranque del 5G, pero la carrera es real para algunos de los grandes nombres de las telecomunicaciones.