COMUNIDAD MEDIATELECOM

ANÁLISIS

Nubarrones para el sector de telecom en México

Servando Vargas

Publicado

en

La reforma en materia de telecomunicaciones de 2013 y sus leyes secundarias decretadas en 2014, cuyos objetivos principales eran promover una mayor competencia, reducción de precios, mejores ofertas de servicios, entre otros temas, han producido importantes avances en el sector. El reporte del segundo trimestre de 2017 del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) señala que el Producto Interno Bruto (PIB) de las telecomunicaciones y la radiodifusión tuvo una variación positiva de 24.7 por ciento del segundo trimestre de 2013 al segundo trimestre de 2017, y que la participación del PIB de las telecomunicaciones en el PIB nacional aumentó en 14.6 por ciento en el mismo periodo.(1).

Por otro lado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señaló el año pasado, que a cuatro años de la reforma en materia de telecomunicaciones, se han observado cambios significativos en el sector, tales como la eliminación de la larga distancia, caída de precios en los servicios móviles, así como incremento sustancial en suscriptores de banda ancha móvil (50 millones), entre otros avances. (2)

En materia regulatoria, el IFT ha aplicado recientemente medidas asimétricas controversiales a América Móvil (AMX), tales como la eliminación de la tarifa cero de interconexión, así como la separación funcional de su red fija. Próximamente, se subastarán los 120 MHz de la banda de 2.5 GHz y, por otra parte, la Red Compartida ha iniciado operaciones, cumpliendo con la cobertura comprometida en el arranque de la comercialización de sus servicios.

Lo expuesto anteriormente implicaría que el sector debe continuar con un crecimiento sostenido, con una mayor competencia y dinamismo. No obstante, existen factores externos a la industria de telecomunicaciones que pueden tener un impacto que hay que valorar desde ahora.

La reforma fiscal de Trump

Una de las promesas del Sr. Donald Trump en su campaña hacia la Presidencia de Estados Unidos fue promover una reforma fiscal tendiente a reducir los impuestos a empresas y personas físicas. La medida fiscal fue aprobada por el Congreso de Estados Unidos y firmada por Donald Trump, entrando en vigor a partir del primer día de enero de este año.

Los impuestos que actualmente pagan las empresas se reducirán del 35 al 21 por ciento, y se exentarán dividendos de subsidiarias extranjeras, mientras que para las personas físicas, el ISR disminuirá de 39.6 al 37 por ciento, entre otras medidas tributarias.

El objetivo de la reforma fiscal es otorgar privilegios para quien tiene más recursos y que estarían incentivados a invertir más, capitalizando ingresos de otros países hacia Estados Unidos. Esta reducción de impuestos podría reactivar la economía y crear más empleos que el Sr. Trump prometió desde su campaña electoral.

En este contexto, la reforma también conocida como “Tax Cuts and Jobs Act”, resta el atractivo de inversión hacia muchas economías, pero mucho más para México en función de la estrecha dependencia comercial que México tiene con Estados Unidos, lo que tendrá un impacto negativo para la economía mexicana en su conjunto. Este escenario adverso se observará de manera gradual en la medida que compañías establecidas en México re-direccionen sus inversiones a Estados Unidos en función de una menor carga fiscal.

Tratado de Libre Comercio México, Estados Unidos y Canadá

Otra de las promesas de campaña del Sr. Donald Trump fue renegociar e incluso cancelar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Una de las razones del Presidente de Estados Unidos para renegociar o cancelar el TLCAN es el creciente déficit comercial que su país ha venido experimentando frente a México. Otro de los argumentos del Sr. Trump para eliminar el TLCAN es el hecho de que muchas empresas norteamericanas han reducido salarios y trasladan muchos de sus empleos a México.

La primera ronda de negociaciones del TLCAN se realizó en agosto del año pasado y desde entonces se han efectuado varias rondas. En la última ronda se lograron importantes avances en materia fitosanitaria, transparencia, buenas prácticas regulatorias, así como en telecomunicaciones.

No obstante, el anuncio de Estados Unidos de imponer aranceles al acero y al aluminio puso tensión al cierre de la séptima ronda. Canadá y México externaron su inconformidad; en respuesta, Donald Trump manifestó vía Twitter que no impondría tales aranceles en la medida que se logrará un acuerdo nuevo y justo.

De acuerdo a lo anterior, parecería que las negociaciones del TLCAN enfrentan la problemática de cualquier acuerdo comercial; sin embargo, las continuas declaraciones del Presidente de Estados Unidos en el sentido que su país abandonaría el TLCAN si no es conveniente para su país, producen nerviosismo. Las recientes medidas de Estados Unidos impuestas a China en el sentido de elevar sus aranceles para el acero y aluminio provenientes del país asiático, manifiestan que los objetivos comerciales de Estados Unidos para reducir su déficit comercial son serios, por lo que el TLCAN es un asunto de vital importancia para este país.

En este contexto, y en función de que 80 por ciento de las exportaciones de México son hacia su vecino del norte, la cancelación o una mala negociación de este acuerdo comercial pondrían en problemas a la economía mexicana en su conjunto. La respuesta a este potencial hecho sería que México debería diversificar sus exportaciones; sin embargo, esto no se hace de la noche a la mañana y la potencial cancelación del TLCAN o un mal acuerdo podrían suceder en cualquier momento.

Elecciones en México

El primero de julio de 2018 los mexicanos votarán para elegir a su próximo Presidente, 128 senadores y 500 diputados, así como ocho gobernadores, incluido el de la Ciudad de México.  En una encuesta reciente del periódico Reforma (2 de mayo, 2018), Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se perfilaba como puntero de la encuesta con 48 por ciento de las preferencias electorales, seguido por Ricardo Anaya con 30 por ciento y José Antonio Meade con 17 por ciento.

No obstante que todavía falta camino para las votaciones, la posibilidad de triunfo de AMLO preocupa a algunos inversionistas en función de algunas medidas manifestadas por el puntero de las encuestas. Por ejemplo, AMLO ha anunciado educación gratuita a todos los mexicanos, así como revertir las reformas estructurales implementadas en la actual administración. La cancelación de la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México para realizarla a las afueras de la ciudad es otro ejemplo que genera nerviosismo.

Es impredecible todavía asegurar los resultados electorales; sin embargo, es posible que la incertidumbre, como ha ocurrido en otras ocasiones, ponga presión al peso mexicano. Las campañas electorales han oficialmente comenzado y los tres debates televisivos del 22 de abril, 20 de mayo y 12 de junio, así como las intensas campañas electorales, generarán mucho ruido en el escenario político, así como mayor nerviosismo por parte de los inversionistas, generando presión al peso mexicano.

El potencial triunfo de AMLO no necesariamente significa un cambio radical en el rumbo económico de México, en función de que se ve complicado que cuente con la mayoría simple de los asientos del Congreso de la Unión, con lo cual podría revertir las reformas estructurales actuales, así como otros cambios en materia económica. No obstante, durante el proceso, así como en la eventual victoria de AMLO, las variables macroeconómicas podrían tener un impacto negativo en función del nerviosismo de los inversionistas.

Conclusiones

El 2 de mayo de este año, Televisa ha manifestado que la cancelación del TLCAN o cambiar los términos del acuerdo afectará a la economía mexicana y, en consecuencia, sus operaciones. Al mismo tiempo, la televisora señaló que con un cambio de gobierno sus negocios podrían resultar afectados.

Lo anteriormente expuesto por la empresa de Emilio Azcárraga va en línea con los temas expuestos con anterioridad, en el sentido de que la reforma fiscal de Estados Unidos, la potencial cancelación del TLCAN y las elecciones en México producen una mezcla de factores que pueden tener efectos adversos a la economía mexicana en su conjunto.

Aunado a estos elementos, habrá que considerar que el ambiente global también presenta síntomas adversos para todas las economías: guerra comercial entre Estados Unidos y China, así como el entorno bélico en Siria.

Es complicado determinar de manera cuantitativa y cualitativa el resultado de los temas anteriores para la economía mexicana, no obstante, aún teniendo acuerdos comerciales positivos con Estados Unidos y con elecciones favorables para los adversarios de AMLO, existe un ambiente que genera dudas a la comunidad de inversionistas respecto del futuro macroeconómico inmediato y de corto plazo para México.

Lo expuesto anteriormente es importante para todos los sectores económicos de México. Sin embargo, considerando que las telecomunicaciones son un motor de desarrollo para cualquier país, es urgente que las compañías del sector realicen sus procesos de planeación de manera seria y que consideren los aspectos anteriores que les permita prevenir cualquier impacto adverso derivado de los nubarrones que vienen.

(1) http://www.ift.org.mx/sites/default/files/comunicacion-y-medios/informes/2ite2017.pdf

(2) http://www.oecd-ilibrary.org/docserver/download/9317024ec006.pdf?expires=1522179443&id=id&accname=guest&checksum=0282F53A0857EA33A602691AC9A2CD4C

CLIC PARA SEGUIR LEYENDO
Advertisement
CLICK PARA COMENTAR

DEJA UN COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

ANÁLISIS

La Comisión Europea quiere un Android más abierto: ¿avance o retroceso?

Efrén Páez

Publicado

en

Un juicio histórico contra Microsoft dio mayores opciones al usuario, pero podría no dar los mismos resultados contra Google.

La Comisión Europea impuso una multa de 4.34 mil millones de euros contra Google, acusada de prácticas ilegales para fortalecer la dominancia de su servicio de búsqueda. Google, por su parte, negó las acusaciones y considera que su manejo del sistema Android ha creado incluso más y mejores opciones para los consumidores, fabricantes y desarrolladores.

La CE acusó a Google de abusar de su poder de mercado mediante diversas prácticas, tales como obligar a los fabricantes a preinstalar su aplicación de búsqueda y navegador a cambio de acceder a su tienda de aplicaciones; hacer pagos a fabricantes para obligarlos a instalar de manera exclusiva sus aplicaciones; y evitar la instalación de aplicaciones de Google en versiones alternativas de Android.

“La decisión de la Comisión concluye que estos tres tipos de abuso forman parte de una estrategia general de Google para cimentar su dominio en la búsqueda general de Internet, en un momento en que la importancia de Internet móvil crecía significativamente”, señala la Comisión en un comunicado.

Evidentemente, Google no comparte la visión de la CE y considera que el control sobre el sistema Android le ha permitido generar un sano ecosistema. “Android ha creado más opciones para todos, no menos”, dijo por su parte el portavoz de Google, Al Verney. “Un ecosistema vibrante, una innovación rápida y precios más bajos son los sellos clásicos de una competencia sólida. Apelaremos la decisión de la comisión”.

Aunque aún es difícil determinar si Google logrará apelar la decisión, o cuáles serán los efectos sobre el futuro de Internet en caso de mantenerse firme la sentencia, la historia tecnológica tiene un caso emblemático que, con ciertas diferencias, puede ayudar a conocer las consecuencias del caso.

Precedentes y similitudes

Hace exactamente 20 años, el 8 de mayo de 1998, el Departamento de Justicia (DoJ) de Estados Unidos presentaba una demanda en contra de Microsoft, a la que acusaba de prácticas anticompetitivas al buscar extender el poder monopólico que tenía a través de Windows hacia su propio navegador web Internet Explorer.

El DoJ encontró suficiente evidencia, además de un Bill Gates poco cooperativo, para determinar que Microsoft había abusado de su poder de mercado para evitar el crecimiento de la competencia en nuevos mercados como el de navegadores web, donde Netscape había sido la principal víctima.

Aunque polémico hoy y en su momento, se considera que el caso antimonopolio contra Microsoft fue un punto de inflexión que permitió el desarrollo de Internet, garantizar un ecosistema libre y la razón por la cual nuevos titanes como Google y Facebook lograron ocupar el lugar que en algún momento ocupó Microsoft.

En 2007, Microsoft enfrentó también una demanda de la CE luego de una acusación hecha por Sun Microsystems por sus prácticas de licenciamiento, que resultó en la obligación de Microsoft de abrir cierta información de sus productos para servidores, así como comercializar una versión de Windows sin su reproductor de medios Windows Media Player.

En general, existen importantes similitudes en el caso actual de Google contra lo que en su momento se determinó en contra de Microsoft, tales como las prácticas de ventas atadas o las prácticas para mantener el uso exclusivo sobre cierto software. Sin embargo, también existen importantes diferencias que podrían jugar a favor de Google.

En el caso contra Google, la CE señala en un comunicado que “las prácticas de Google han negado a los motores de búsqueda rivales la posibilidad de competir en función de los méritos. Las prácticas vinculantes garantizaron la preinstalación del motor de búsqueda y el navegador de Google en prácticamente todos los dispositivos Android de Google, y los pagos de exclusividad redujeron fuertemente el incentivo para preinstalar motores de búsqueda competitivos”.

En su momento, el DoJ encontró evidencia contundente a través de correos y memos del equipo interno de Microsoft sobre prácticas que la compañía implementaba con el propósito específico de limitar la competencia en el naciente mercado de los navegadores web.

Aunque aún no se liberan los documentos de la sentencia de la CE, no parece haber una evidencia similar. Adicionalmente, se puede considerar que tres principales competidores en el terreno de navegadores móviles como Firefox de Mozilla, Opera y Edge de Microsoft están disponibles a través de la Play Store para Android. Asimismo, se pueden instalar barras de búsqueda alternativas, incluida la independiente DuckDuckGo y Bing de Microsoft. Es decir, existen alternativas para los consumidores a los servicios propios de Google.

Sin embargo, la opinión de la CE es que la oferta de opciones no es eficiente, cuando al usuario se le ofrecen aplicaciones preinstaladas y pocos incentivos para la búsqueda de alternativas.

“Es probable que los usuarios que encuentran aplicaciones de búsqueda y navegador preinstaladas en sus dispositivos se apeguen a estas aplicaciones. Por ejemplo, la Comisión ha encontrado evidencia de que la aplicación Google Search se usa de forma consistente más en dispositivos Android, donde está preinstalada, que en dispositivos con Windows Mobile, donde los usuarios deben descargarla. Esto también muestra que los usuarios no descargan aplicaciones competidoras en números que puedan compensar la ventaja comercial significativa derivada de la preinstalación”, considera la CE.

Decisión frágil

Pero críticos de la decisión de la Comisión apuntan a la existencia de Bixby, un asistente desarrollado por Samsung, preinstalado en sus propios dispositivos como evidencia de que existirían opciones para los consumidores dentro del ecosistema Android.

Asimismo, Amazon ha desarrollado su propia versión de Android conocida como Fire OS, donde ofrece servicios propietarios con aplicaciones como Prime Video o Alexa, así como su propia tienda de aplicaciones.

La Comisión señala, sin embargo, que se ha encontrado evidencia de que las prácticas de Google han limitado la capacidad de fabricantes de dispositivos para considerar la instalación de otras alternativas a la versión de Android comercializada por Google, conocidas como “forks” (bifurcación), como es el caso de Fire OS.

Uno de los objetivos de Google en el desarrollo de Android incluye prevenir la aparición de múltiples versiones o bifurcaciones del sistema operativo que fragmenten tanto el ecosistema hasta el riesgo de limitar la interoperabilidad, incrementar el costo de desarrollo de aplicaciones o dañar la experiencia que puedan encontrar los usuarios a través de dispositivos Android.

Una de las prácticas de Google para evitar una fragmentación excesiva es penalizar dispositivos “incompatibles”, cuyo software o hardware se alejan demasiado de una serie predeterminada de especificaciones. Cuando este es el caso, Google puede negarse a licenciar sus aplicaciones propietarias (sobre todo Play Store).

De hecho, a partir del pasado marzo de 2018, Google impuso límites al uso de sus aplicaciones en dispositivos Android no certificados, incluidas versiones chinas del sistema o Fire OS. En caso de que la fecha de compilación de la imagen del sistema Android se encuentre después del 16 de marzo de 2018, las aplicaciones de Google no funcionarán.

Google justifica dichas prácticas como parte de sus esfuerzos por ofrecer una mayor seguridad y una experiencia uniforme dentro del ecosistema. Por ejemplo, la compañía ha emprendido un programa de certificación con algunos fabricantes, conocido como Android Enterprise, para informar a los usuarios sobre cuáles dispositivos recibirán los más recientes parches de seguridad por al menos sus primeros tres años desde su lanzamiento, con marcas como Samsung, Motorola, Huawei o Nokia, entre otras.

En busca de la competencia perdida

Al prohibir a Google de atar sus aplicaciones al programa de certificación, la CE buscaría la aparición de nuevas alternativas de Android a la única distribuida gratuitamente por Google. Irónicamente, esta decisión podría derivar en mayores costos de cambio para los usuarios, ya que cada fabricante podría optar por su propia versión de Android, incompatible con el resto de competidores.

Aunque Google ha señalado también que la condición de preinstalar sus aplicaciones de búsqueda y navegador web son necesarias para permitirle la monetización del sistema y, por lo tanto, el continuo desarrollo de sus características. Sin embargo, la CE desestimó dicho argumento al considerar que la compañía obtiene suficientes ingresos a partir de las ventas en la Play Store, además de múltiples datos para la venta de publicidad.

En 2016, cuando Oracle acusó a Google de haber utilizado Java sin permiso para el desarrollo de Android, fue revelado que Google habría generado 31 mil millones de dólares en ingresos por el sistema y 22 mil millones de dólares en beneficios. Aunque son cifras nada despreciables, en comparación Apple obtuvo ingresos por 51.6 mil millones de dólares por las ventas del iPhone tan solo en el cuarto trimestre de 2016.

Margrethe Vestager, comisaria de competencia de la CE, ha sido una de las más duras críticas del poder de mercado que poseen los actuales gigantes tecnológicos, y está convencida de que las medidas impuestas a Google favorecerán el crecimiento del ecosistema Android.

“Aquí tenemos una decisión que es muy clara, que permitirá a los fabricantes de dispositivos móviles tener una opción. Eso nos permitirá a nosotros como consumidores también tener una opción. De eso se trata la competencia”, señaló en conferencia de prensa, según reportan medios locales.

En perspectiva, el juicio del gobierno estadounidense contra Microsoft derivó efectivamente en nuevos beneficios para los usuarios y para el ecosistema, a través de la implementación de medidas que permitieron precisamente la aparición de opciones como el navegador Chrome de Google o el libre desarrollo de páginas como Facebook y Amazon.

Aunque las prácticas impulsadas por Google podrían estar justificadas para garantizar un desarrollo más eficiente del ecosistema, aún es una incógnita si las medidas de la CE podrían ser efectivas para garantizar la existencia en el futuro de Android y, sobre todo, de otros sistemas operativos.

CLIC PARA SEGUIR LEYENDO

ANÁLISIS

Las telecomunicaciones después del tsunami ”López Obrador”

Servando Vargas

Publicado

en

Hace ya media década de la promulgación de la reforma en materia de telecomunicaciones y radiodifusión. Indudablemente, hay varios aspectos destacables como la creación de 50 millones de conexiones de banda ancha móvil en los primeros cuatro años de la reforma, de acuerdo a la OCDE, la caída de los precios de telefonía móvil y el aumento de los ingresos del sector 16 por ciento.(1)

Al respecto, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) expresó en su momento que el estudio de la OCDE evidencia que los resultados han sido extraordinarios. No obstante, hay todavía algunos pendientes tales como la Red Compartida y la Red Troncal, entre otros temas.

La victoria electoral de Andrés Manuel López Obrador el pasado primero de julio podría darle un nuevo giro al mercado, pero habrá que revisar algunos aspectos de las iniciativas en materia de telecomunicaciones del equipo del futuro gobierno. Muy recientemente, el asesor virtual del presidente electo, Abel Hibert, ha señalado que el fondo de cobertura universal, la eliminación del IEPS, así como el costo y administración del espectro son temas que se discutirán durante el periodo de transición entre el equipo saliente y el equipo entrante.(2)

En el largo plazo, el Proyecto de Nación de Morena, en especial las páginas 286-291,(3) que incluye su visión para las telecomunicaciones en México, manifiesta que el objetivo principal en cuanto al sector es “ampliar la cobertura de banda ancha para zonas marginadas en México a bajos precios, para incorporar estas regiones a las tecnologías de información y telecomunicaciones y elevar su nivel de vida”.

El Proyecto de Nación de Morena busca en especial dar mayor cobertura de banda ancha, enfocándose en los estados que corresponden a las “regiones 8 PCS (Veracruz-Llave, Puebla, Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala) y 5 PCS (Chiapas, Tabasco, Yucatán, Quintana Roo, Campeche), poniendo en marcha un Fondo de Cobertura Social de Banda Ancha”.

Como puede observarse, lo expresado por Abel Hibert en cuanto al fondo de cobertura universal y el objetivo del Proyecto de Nación de Morena, coinciden. En este contexto habrá que manifestar que el tema de cobertura es de vital importancia para el sector, pero primordialmente para el desarrollo del país.

El Proyecto de Nación de Morena manifiesta las siguientes etapas para lograr su objetivo principal:

  • El primer paso será hacer un inventario a nivel de localidad o Área Geoestadística Básica  (AGEB) para identificar aquellas áreas geográficas que no tienen ningún o acceso limitado a los servicios de telecomunicaciones.
  • El segundo paso será identificar el espectro en bandas móviles en estas regiones que no estén siendo utilizadas por los concesionarios a nivel AGEB.
  • El tercer paso, indica que para acceder a estas bandas se les hará́ una propuesta a los concesionarios para que subarrienden al costo que tienen que pagar el derecho de aprovechamiento por MHz en dicha región y/o otorgar concesiones sobre el espectro radioeléctrico para uso público o social.
  • El cuarto paso, otorgar concesiones sociales para que las comunidades y Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s) lleven servicios tanto de voz como de alta velocidad a zonas del país con baja cobertura.
  • Quinto paso: otorgar apoyo técnico, de asesoría financiera y regulatorio para el despliegue de la red y el otorgamiento de los aparatos telefónicos.
  • Sexto paso: una vez desplegada, inventariar y aprovechar los recursos de la Red Compartida para impulsar la conectividad de banda ancha en zonas no favorecidas a través de proyectos sustentables.
  • Séptimo paso: crear un Fondo de Cobertura Social de Banda Ancha. Este fondo de cobertura se utilizará para complementar las inversiones que va a realizar el sector privado en regiones donde los operadores actuales no están actualmente proporcionando el servicio.

El último punto expresado en el Proyecto de Nación de Morena manifiesta que el objetivo de esta inversión publica adicional es apoyar la formación de empresas sociales que reciban una concesión social para dar servicios de telecomunicaciones, principalmente de Internet de banda ancha.

Estas empresas podrán utilizar los recursos de red que pondrá́ a disposición la Red Compartida para reducir costos y pueden tener participación de los concesionarios actuales.

La idea principal expresada en el párrafo anterior es que sean las mismas comunidades, a través de las concesiones sociales y con el apoyo técnico y regulatorio del Estado y/o concesionarios, puedan levantar la infraestructura para llevar servicios a estas comunidades.

El Proyecto de Nación de Morena busca en especial dar mayor cobertura de banda ancha

El modelo de negocio para estos concesionarios estaría basado en un cobro por minuto y por Mb para la recuperación de costos más un margen para mantenimiento y expansión de la red, en donde las comunidades se organicen como cooperativas en las que cada usuario abone una cuota mensual fija, que se establecerá en función de los gastos de mantenimiento del servicio, y una cantidad variable en función de las llamadas a teléfonos fuera de la red local.

En el escenario anterior, habrá que revisar varios aspectos del Proyecto de Nación de Morena en materia de telecomunicaciones ya que, por una parte, no manifiesta el número total de población atendida, los tiempos, ni especifica a detalle la inversión total requerida por parte del gobierno, los futuros concesionarios y los operadores que subarrienden infraestructura. El proyecto es muy claro en el ¿qué? y en el ¿dónde?, pero sólo esboza el ¿cómo? y el ¿cuánto? Sobre el ¿cuándo?, no establece fechas.

Por otra parte, el Proyecto de Nación de Morena tampoco expresa nada referente a la Red Troncal. Pareciera que este importante proyecto derivado de la reforma del sector en 2013 no existiera o que no tiene ningún sentido su puesta en marcha.

Otro aspecto que deja dudas es el hecho de que el tema de cobertura es el único punto a abordar en el sector dentro del Proyecto de Nación de Morena.

Aunque este proyecto es definitivamente plausible, deja un vacío enorme en otras áreas. De las recomendaciones de la OCDE agrupadas en cuatro rubros tales como competencia, mejora de condiciones de mercado, marco legal e implementación de políticas nacionales, el Proyecto de Nación de Morena sólo toma en cuenta el último punto.

Lo expresado por Abel Hibert aborda algunas otras de las recomendaciones de la OCDE, pero de manera muy somera. Sin lugar a dudas, la eliminación de IEPS es un tema que la industria ha sugerido en varias ocasiones, y suprimirlo sería como entrar con el pie derecho en el sector para el nuevo gobierno. La administración del espectro es otro tema que sin dudas necesita revisarse. Ambos puntos fueron sugeridos por la OCDE el año pasado.

No obstante lo anterior, habrá que recordar que en 2012 la OCDE propuso 31 recomendaciones al regulador mexicano, de las cuales fueron implementadas por completo 28 de ellas. El resultado fue muy positivo para el mercado de telecomunicaciones de México.

En este sentido, habrá que agregar que hay todavía varios aspectos que no se han abordado o carecen de importancia para la futura administración. Por ejemplo, ¿qué hay sobre el tema de convergencia? Recordemos que una de las sugerencias de la OCDE fue permitirle a Telmex ofrecer servicios de televisión restringida; sin embargo, este tema no ha sido esbozado por el futuro equipo que gobernará la nación a partir del primero de diciembre de 2018.

 

  1. https://www.mediatelecom.com.mx/2017/09/06/recomendaciones-de-la-ocde-marcan-nuevos-desafios-para-las-telecom-en-mexico/
  2. http://www.eluniversal.com.mx/elecciones-2018/proyectos-telecom-iniciaran-en-breve-preve-abel-hibert
  3. https://drive.google.com/file/d/11B0aNBuVpHB7GDVXhCKdYvVKw7D7Ta-x/view

 

CLIC PARA SEGUIR LEYENDO

ANÁLISIS

Gobierno estadounidense presenta apelación contra fusión AT&T-Time Warner

Efrén Páez

Publicado

en

El Departamento de Justicia (DoJ) de Estados Unidos presentó una apelación contra la aprobación del tribunal federal para la adquisición de Time Warner por parte de AT&T. La compra de Time Warner por 85 mil millones de dólares había sido aprobada el pasado 15 de junio sin condiciones.

En un breve Aviso de Apelación presentado el 12 de julio, el DoJ notificó al Tribunal de Distrito que tiene la intención de presentar el caso al Tribunal de Apelaciones contra el fallo que permitiría a AT&T planear la adquisición de Time Warner.

El gobierno de Estados Unidos tenía hasta el 12 de agosto para ponderar una apelación. El gobierno aún no presenta los motivos sobre los que se presentaría la apelación.

En el primer juicio, el gobierno estadounidense había argumentado que la fusión provocaría el alza de precios y un comportamiento anticompetitivo de la compañía al restringir el acceso a contenido, argumentos que fueron desechados por el juez al considerarlos especulación.

En un comunicado, David McAtee, abogado general de AT&T, se dijo “sorprendido” por la apelación, al considerar que el fallo original del tribunal “difícilmente podría haber sido más exhaustivo, basado en hechos y bien razonado”.

La compañía había comenzado ya las tareas de integración del negocio con Time Warner, aunque es posible que necesite mantener la compañía separada.

CNN, una compañía de Warner Media, informó que el CEO de AT&T, Randall Stephenson, dijo que la compañía no estaba “preocupada” por la apelación.

Fox Business informó anteriormente que el Departamento de Justicia estaba planeando una apelación, pero se encontró con la resistencia del Procurador General, quien debe firmar en tales casos. Las fuentes de la emisora ​​dijeron que el DoJ busca mostrar una postura más fuerte contra las fusiones verticales, donde los distribuidores de TV de paga se fusionan con las compañías de medios, una situación que el DoJ cree que lleva a precios más altos.

En su momento, el DoJ había afirmado ante el juez que “AT&T/DirecTV obstaculizarían a sus rivales al obligarlos a pagar cientos de millones de dólares más por año para las redes de Time Warner, y utilizaría su mayor poder para desacelerar la transición de la industria a nuevos y emocionantes modelos de distribución de video que ofrecen una mayor variedad para los consumidores”. Agregó que “la fusión propuesta daría como resultado menos ofertas innovadoras y facturas más altas para las familias estadounidenses”.

A principios de julio, después de la aprobación a la transacción, trascendió en medios estadounidenses que AT&T había anunciado un alza en los precios de su servicio de streaming DirecTV Now por hasta 5 dólares para nuevos suscriptores o acorde a la factura actual de los existentes.

Durante el primer juicio, AT&T había afirmado que la fusión “le permitiría la reducción de precios”, a la vez “que no tendría incentivos para restringir la distribución de su contenido” en otras redes.

La fusión había sido cuestionada anteriormente por el presidente Donald Trump, que había señalado que la fusión representaba “demasiada concentración de poder en manos de muy pocos”, en medio de las constantes acusaciones en contra de CNN al supuestamente distribuir “fake news”.

AT&T había buscado obtener pruebas relevantes sobre la posible influencia de la Casa Blanca en la decisión del DoJ por detener la fusión.

Esta apelación podría traer nuevas consecuencias en los procesos de evaluación de fusiones y adquisiciones en el sector de medios y telecomunicaciones, donde T-Mobile y Sprint buscan la fusión de sus operaciones, mientras que Disney y Comcast se enfrentaron en una guerra de apuestas para adquirir los activos de Fox. Sprint y T-Mobile también fueron duramente cuestionados durante una presentación ante el Congreso estadounidense sobre el riesgo del alza de precios ante la potencial fusión de sus operaciones.

Si el Departamento de Justicia ganara la apelación, el Procurador General de los Estados Unidos podría llevar el caso a la Suprema Corte, alineados hoy en su mayoría del lado conservador y al gobierno de Trump.

Sin embargo, el sitio The Hollywood Report descubrió en un documento de divulgación que John Roberts Jr, uno de los jueces en jefe de la Suprema Corte, todavía posee acciones de Time Warner.

CLIC PARA SEGUIR LEYENDO

LO MÁS LEÍDO

Bitnami