Sábado, 25 de noviembre del 2017
Idioma Es Pt En

Así son el iPhone X y el iPhone 8

El Mundo - Ángel Jiménez de Luis - 13.09.2017, 06:42
disminuir el tamaño de la fuente aumentar tamaño de la fuente

Apple suele funcionar con el ritmo y precisión de uno de esos relojes suizos a los que acaba de adelantar -es ya el mayor fabricante de relojes del mundo, por encima de Rolex-. Cada otoño pone en el mercado una nueva generación de teléfonos y rebaja los del año anterior. La estrategia le funciona. Apple no es la compañía que más teléfonos vende en el mundo pero el iPhone sí que es, por lo general, el teléfono más vendido.

Este año, sin embargo, la compañía ha lanzado dos nuevas generaciones deiPhone. Por un lado está el iPhone 8 y 8 Plus, la continuación de los actuales 7 y 7 Plus. Por otro el nuevo iPhone X (léase iPhone diez), que la compañía asegura que es "el futuro" de la telefonía móvil.

El anuncio no ha pillado a nadie por sorpresa. Se conocían detalles de los dos teléfonos desde hace días pero una de las dudas era si Apple acabaría por condenar un teléfono a cambio del otro. ¿Quién quiere un iPhone 8 cuando hay un X al lado?

Nuestra primera toma de contacto con los terminales, sin embargo, deja claro que la respuesta a esa pregunta no es tan sencilla como parece y no tiene que ver exclusivamente con el precio.

El nuevo iPhone 8

El salto del iPhone 7 al iPhone 8 (parece que Apple ha abandonado la nomenclatura "s" que solía usar en años alternos) es significativo, aunque en fotos las diferencias parezcan pocas. Los nuevos teléfonos tienen una pantalla más brillante y con mejor color, capaz de adaptar el tono a la luz ambiente que predomina. Tienen un nuevo procesador que promete aumentar de forma considerable el rendimiento y cambian el aluminio de la parte trasera por una placa de cristal -según Apple muy resistente- con la que consiguen también compatibilidad con sistemas de carga inalámbrica Qi.

Son un poco más pesados que los modelos actuales debido a este cristal, pero también se sujetan mejor y se sienten más cómodos en la mano. El iPhone 8 sigue teniendo una cámara única mientras que el Plus vuelve a la carga con la doble cámara, ahora complementada por un sistema de iluminación artificial para fotografías retrato que permite simular varios tipos de luz, incluidas fotos en estudio eliminando el fondo.

En el entorno controlado de la zona de pruebas es difícil hacerse una idea pero la cámara debería resolver mejor las escenas con poca luz y el enfoque era mucho más rápido que el del 7. Es probable que se convierta en una de las mejoras cámaras móviles del año, si no la mejor, aunque no poner la segunda cámara en el 8 es una oportunidad perdida. Graba vídeo también en resolución 4K a 60 cuadros por segundo y a 1080p en 240 cuadros por segundo, lo que permite hacer cámara lenta en alta calidad. Es un efecto genial.

Los teléfonos pasan a estar disponibles en sólo dos capacidades: 64 y 256 GB de memoria. Los precios son comparables al que hasta ahora tenían los iPhone 7 y 7 Plus de 32 y 64 GB.

 

El iPhone X

Bien, ¿qué hay del X? Pues no representa un cambio tan grande con respecto al 8 Plus. Mismo procesador y muchas de las mismas características como la resistencia al agua y la carga inalámbrica. Doble cámara también aunque en el caso del iPhone X las dos cuentan con estabilizador y la cámara de telefoto tiene una apertura mayor. Es, en definitiva, un dispositivo algo mejor a la hora de hacer fotografías.

Lo que sí cambia es la sensación en la mano y la pantalla OLED, que es fantástica. Tiene una dimensiones de 5,8 pulgadas pero en un cuerpo nos mucho mayor que el del iPhone 8. Es muy cómodo en la mano y el tamaño más compacto hace que sea más fácil llegar a todas las esquinas de la pantalla, salvando algún caso extremo.

El color y el contraste sorprenden, aunque cualquiera que haya visto una buena pantalla OLED, como la que equipan los Galaxy S de Samsung en las últimas generaciones, ya sabe lo que esperar. Las imágenes parecen más "vivas" y tienen una textura diferente a la que se consigue con pantallas LCD.

No es el único teléfono que apuesta este año por una pantalla hasta el borde pero sí uno de los más ambiciosos. En el X todo es OLED salvo una pequeña pestaña en la parte superior. Apple ha decidido aprovechar los lados de esa pestaña para expandir el área de visualización y queda un poco extraño a la hora de ver un vídeo o una foto. Difícil saber si será cuestión de acostumbrarse o si las aplicaciones terminarán por dejar ese área -donde suelen estar los iconos de carga y conexión- en negro.

La desaparición del botón de home y el sensor de huellas dactilares fuerza también un cambio en la interfaz. Ahora para ir a la página principal, con todas las apps, hay que deslizar del dedo desde abajo hacia arriba (el mismo gesto que se usa hoy para activar el centro de control). Cuesta un poco acostumbrarse pero es un gesto natural y a los pocos minutos parece la forma más lógica de manejar iOS.

Sin huella dactilar, Apple ha optado por el reconocimiento facial como medio de protección en el iPhone X. La identificación es rápida y parece contar con las garantías de seguridad necesarias, pero es uno de los aspectos que va a ser necesario probar en profundidad antes de valorar si supone un paso en la dirección correcta.

Con los sensores adicionales para el reconocimiento facial, Apple consigue otros trucos de esos que consiguen vender teléfonos. Los nuevos emojis animados que copian las expresiones del usuario, por ejemplo, son divertidísimos. Aplicaciones como Snapchat o Instagram también pueden crear filtros para selfies mucho más realistas y que se adaptan mejor a la cara.

En general es un gran iPhone. Posiblemente el mejor que ha salido de los laboratorios de Apple en los últimos años y digno de ser considerado como un punto y aparte en la evolución de la gama. Es algo más caro también que el resto. Costará 1.159 euros en su versión de 64 GB. Para muchos, un iPhone 8 u 8 Plus será posiblemente una opción más sensata.

Apple Watch LTE

El nuevo Apple Watch con LTE presentado por Apple en Cupertino, en California. JUSTIN SULLIVANAFP

Para completar la ronda de primeros contactos, en EL MUNDO hemos tenido también la oportunidad de probar el nuevo Apple Watch con LTE. No estará disponible en España con conexión a redes móviles hasta el próximo año y es una lástima, porque es la evolución que necesitaba el dispositivo para empezar a robar al iPhone muchas de sus funciones.

Las llamadas de voz desde un reloj siempre serán más incómodas que desde un teléfono pero el nuevo Watch hace un trabajo sorprendente con los micrófonos. No hace falta acercarlo mucho a la cara -basta con medio metro de distancia- y el altavoz interno tiene potencia suficiente para escuchar a la otra persona si no tenemos auriculares puestos.

No tener que llevar encima el iPhone al hacer ejercicio o para ir a comprar algo es su mayor ventaja y su peso y dimensiones son exactamente iguales a las de los anteriores Watch. Habrá que ver, eso sí, qué planes de precio crean las operadoras y cómo afectarán casos específicos como el uso en el extranjero.

 
« Octubre 2014 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

 

  



Es una publicación de Cultura, Comunicación y Desarrollo, S.C. Todos los derechos reservados © 2017

Los nombres de los espacios Mediatelecom Minuto a Minuto, Mediatelecom Américas, Sociedad de la Información e Internet y Telecomunicaciones,
Sociedad y Desarrollo son segmentos de Cultura, Comunicación y Desarrollo, S.C que ofrecen un servicio sin fines de
lucro y proporcionan el enlace directo a la fuente original, respetando los derechos de autor del editor y del autor sin alterar o
modificar parcial o totalmente la obra autoral originaria.