Lunes, 24 de julio del 2017
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Telecentro sorprendió a toda Argentina al presentar su oferta por uno de los tres bloques de la banda 2.5 GHz que devolverá Cablevisión, según lo estipulado en la resolución  3687/2017.

La participación de Telecentro causó sorpresa debido a que el proceso de asignación de espectro fue ideado para repartir las frecuencias entre los actuales prestadores de servicios de comunicaciones móviles avanzadas (SCMA): Movistar, Claro y Personal.

En principio, Telecentro no estaría habilitado por no ser un prestador SCMA; por esta razón, es posible que los otros oferentes presenten impugnaciones.

Según el medio local iProfesional, la compañía de Alberto Pierri habría ofertado por el primer bloque, Claro por el segundo y Telefónica y Telecom por el tercero.

 

El próximo 16 de junio, el Ente Nacional de Comunicaciones resolverá la aprobación o rechazo de la solicitudes que compiten para obtener espectro que servirá para el servicio de telefonía móvil 4G.  

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Sprint y Qualcomm Technologies llegaron a un acuerdo para colaborar en el desarrollo de tecnologías para la quinta generación (5G). La alianza incluye el desarrollo de la norma 3GPP 5G New Radio (NR) para el espectro de 2.5 GHz del operador móvil, el cual le permitirá implementar tecnología inalámbrica 5G comercial a finales de 2019.

“Con más de 160 MHz del espectro de 2.5 GHz en los cien principales mercados de Estados Unidos, Sprint tiene un espectro 5G más listo para el móvil que cualquier otro operador estadounidense”, dijo John Saw, director de Tecnología de Sprint. “Hoy estamos utilizando esta ventaja para densificar nuestra red con más sitios de celdas y antenas para construir una base sólida para 5G… Las antenas de radio más avanzadas de hoy son ocho transmisores y ocho receptores (8T8R). Es lo que utilizamos en nuestros sitios celulares de 2.5 GHz. Y 8T8R sólo es posible utilizando espectro de banda alta”, añadió.

Saw declaró que planean llevar Sprint Gigabit LTE al siguiente nivel con 64T64R (128 elementos de antena) Massive MIMO, con lo que aumentarán las capacidades de sitio de célula cinco a diez veces, para alcanzar 3Gbps-6Gbps por sector, mucho antes de que llegue 5G.

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Una de las más sesudas conclusiones después del anuncio de adquisición indirecta de 60 MHz de espectro en la banda de 2.5 GHz de MVS por parte de Telcel, es que este operador móvil concentraría casi 51 por ciento del total de espectro disponible adjudicado para comunicaciones móviles avanzadas (sin contar la Red Compartida).

 

En efecto, esa es una consecuencia lógica de la transacción entre Telcel y MVS en caso de que la apruebe el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), pero no es ni negativa para el mercado y la competencia ni definitiva.

 

El planteamiento sobre la concentración de Telcel es falaz porque si la autoridad lícita rápidamente los 130 MHz restantes de la banda de 2.5 GHz (lo cual debió ocurrir en 2016), lo que hoy aparece como una mayor concentración, en realidad quedaría equilibrado.

 

Además, quienes hablan de concentración omiten la entrada de un nuevo operador, Grupo Altan, que ganó el concurso de 90 MHz en la banda de 700 MHz. Si añadimos los 90 megahercios de Altan a la distribución de espectro en México, la tenencia espectral de Telcel baja a 41 por ciento, en tanto que la Red Compartida tendría 19 por ciento.

 

 

Fuente: elaboración de Mediatelecom con datos del IFT. Incluye las bandas de 800 GHz, 1.9 GHz, 1.7-2.1 GHz, 2.5 GHz y 700 MHz. SAI: Servicios de Acceso Inalámbrico.

 

 

 

Si bien el ganador de la Red Compartida sólo deberá vender capacidad y servicios mayoristas, para nadie es un secreto que también podrá vender (mediante algún mecanismo comercial y/o empresa subsidiaria) esa misma capacidad a dos de los operadores que integran el propio consorcio Altan (Megacable y Axtel), los cuales podrán revender servicios minoristas al consumidor final, en beneficio de la competencia. Es decir, tenemos un nuevo operador mayorista que mediante Megacable, Axtel y el resto de sus clientes (incluidos los Operadores Móviles Virtuales) podrá ofrecer servicios a los consumidores finales.

 

También hay que recordar algunos factores importantes que han hecho que ciertos operadores queden con una menor distribución de espectro radioeléctrico. Durante la pasada licitación de espectro en la banda AWS, Telefónica decidió no participar; AT&T y Telcel sí lo hicieron y obtuvieron bloques de frecuencias en la banda de 1.7-2.1 GHz.

 

La ausencia de Telefónica sorprendió, porque en diversas declaraciones públicas se había pronunciado porque la autoridad pusiera a disposición del mercado más espectro. No se puede argüir que la concentración de espectro es una barrera de entrada cuando la autoridad licita frecuencias pero los operadores deciden no participar en la subasta. Es preocupante que un operador que ofrece servicios inalámbricos de comunicación a través de un recurso escaso-esencial, y que posee concesiones y compromisos de inversión, cobertura y despliegue, no participe de las subastas de espectro, porque priva a sus propios usuarios de mejores servicios de telecomunicaciones.  

 

A menos que implique una barrera de entrada y ello motive la comisión de prácticas anticompetitivas, una mayor tenencia de espectro no afecta de forma automática la competencia. La muestra se encuentra en el surgimiento de varios Operadores Móviles Virtuales (OMV) que no requieren de frecuencias e infraestructura propias para ofrecer servicios, pero tienen la capacidad de incrementar la base de usuarios a través de la diferenciación en el servicio y su entrada a nichos de negocio y usuarios actualmente desatendidos. Más espectro implica más capacidad y mayores oportunidades de negocio para los OMV, a favor de la competencia. 

 

La validez del argumento de la concentración de espectro es previo a la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones, porque a partir de 2013 las telecomunicaciones son un servicio público de interés general que debe prestarse con calidad, cobertura universal y continuidad. El espectro radioeléctrico es el recurso esencial, el combustible y el oxígeno de la industria de los servicios de comunicaciones móviles. Sin frecuencias no existen voz, datos y video móviles, ni ninguna otra aplicación sobre Internet inalámbrico.

 

Si las telecomunicaciones son un servicio público, y el acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación, incluida la banda ancha, son un derecho fundamental consagrado en la Constitución, es evidente que todos los operadores móviles deben acceder al recurso que les permita garantizar ese derecho de las personas, de lo contrario castigaría a los usuarios con servicios sin cobertura, de mala calidad o sin la posibilidad de enriquecer su comunicación mediante el Internet y las aplicaciones móviles, privándolos de la legítima inclusión a la Sociedad de la Información y el Conocimiento y todos sus beneficios sociales. ¿Eso desea el regulador y el gobierno que diseña las políticas públicas?

 

Durante el proceso de consulta pública para la adopción del esquema de segmentación para la banda de 2.5 GHz, el IFT explicó que “además de combinar tecnología e infraestructura, se hace necesario contar con más espectro para asegurar la óptima provisión de servicios. En particular, la banda de 2500-2690 MHz cuenta con características de propagación y permeabilidad que la hacen ideal para ofrecer servicios que requieran de gran capacidad de red con elevadas tasas de transmisión de datos en zonas densamente pobladas, además de posibilitar la disposición de bloques amplios de espectro contiguos, dada la cantidad de espectro disponible dentro de la banda”.  

 

Los 130 MHz de espectro a licitar por parte del IFT pueden segmentarse en tres bloques de 20x20 MHz (40 MHz) para igual número de operadores. Esta segmentación se utilizó en las licitaciones de Brasil, Chile y Colombia en la banda de 2.5 GHz. Es decir, cada operador (AT&T, Telefónica, Altan/otro) obtendría un bloque de 40 MHz, lo cual equilibraría la tenencia de espectro, quedando Telcel con 33 por ciento del recurso, como se observa en la siguiente gráfica. ¿Dónde está, entonces, la concentración?

 


 

Fuente: elaboración de Mediatelecom con datos del IFT. Incluye las bandas de 800 GHz, 1.9 GHz, 1.7-2.1 GHz, 2.5 GHz y 700 MHz. SAI: Servicios de Acceso Inalámbrico.

 

 

 

Existen diversas formas de evaluar la concentración de espectro. Una de ellas es por número de suscriptores. Sin duda, Telcel adquiriría de MVS el bloque más grande de 60 MHz, pero a su vez atendería a 72.6 millones de clientes. En contraste, si AT&T se adjudicara un bloque de 40 MHz en la banda de 2.5 GHz, este lote lo utilizaría para sus 9.9 millones de suscriptores. En tanto que Telefónica emplearía otros 40 MHz para 25.9 millones de usuarios y Altan/otro, por el momento para cero suscriptores.

 

 

 

 

 

 

La proporción es sencilla: con cada MHz de espectro en los 60 MHz en la banda de 2.5 GHz Telcel estaría proveyendo servicios a 1.211 millones de usuarios, en tanto que AT&T lo haría a más de 248 mil suscriptores y Telefónica a más de 648 mil clientes. ¿Dónde está la concentración? Por el contrario, el IFT debería ver en Telcel un uso más eficiente del espectro porque estaría sirviendo a un mayor número de suscriptores: el doble que Telefónica y casi cinco veces más que AT&T.

 

Considérese que conforme crece la penetración de banda ancha, el equipamiento de teléfonos inteligentes y la proliferación de aplicaciones, los usuarios estarían haciendo un consumo cada vez más intensivo de datos móviles, principalmente video, que se sumaría a futuros servicios móviles innovadores como VoLTE o Internet de las cosas.

 

Por todo lo anterior, se deduce que la adquisición por parte de Telcel de 60 MHz en la banda de 2.5 GHz de MVS sí genera una mayor concentración de espectro; sin embargo, es el recurso esencial para garantizar el derecho de acceso a las TIC, incluida la banda ancha. ¿Queremos servicios de calidad sí o no?

 

No se puede esperar que la competencia se equilibre a expensas de castigar a los usuarios del operador preponderante, mediante la marginación de éste al recurso esencial que limitaría la calidad de su red. La competencia debe dirigirse mediante garantizar la óptima operación de las redes (como se pretende mediante las medidas regulatorias de preponderancia) y no a través de decisiones que pudieran provocar una mala calidad de servicio de manera artificial. 

 

Asimismo, esa concentración no es definitiva porque puede equilibrarse con la inmediata licitación de los 130 MHz de espectro restantes en tres bloques de 40 MHz para los operadores establecidos, lo cual reduciría de facto la tenencia de espectro del operador preponderante a niveles de 33 por ciento.

 

Finalmente, los 60 MHz que adquiriría Telcel se utilizarían para ofrecer servicios a una base mayor de suscriptores; aunque no todos los usuarios se ubican en zonas urbanas densamente pobladas, la mayoría sí disfrutaría de capacidades de transmisión mayores, mejorando la calidad y velocidad de los servicios de banda ancha móvil, y haciendo un uso más intensivo y eficiente del espectro en la banda de 2.5 GHz (que hasta el momento permanece ociosa), en comparación con el resto de los competidores.

 

Por lo tanto, la conclusión fácil no es la re-concentración del espectro en manos de Telcel, sino la oportunidad que representa la pronta licitación de la banda de 2.5 GHz para el resto de los operadores a precios accesibles y no recaudatorios, para que la inversión y el despliegue de la red sean expeditos y para que todos los habitantes de las ciudades tengan acceso a servicios móviles de calidad. Es su derecho fundamental… y garantizarlo es la atribución principal del IFT y la obligación de los operadores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Descripción: Descripción: C:\Users\jorge Bravo\Pictures\Logo mediatelecom\avatar_pl.jpgMediatelecom Policy & Law es una empresa consultora dedicada al análisis estratégico de las telecomunicaciones en América Latina.

 

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América Móvil ha informado este 28 de noviembre que su subsidiaria Telcel celebró un acuerdo con Grupo MVS para adquirir indirectamente aproximadamente 60 MHz de espectro en la banda de 2.5 GHz de los que Grupo MVS es titular. El acuerdo se encuentra sujeto a condiciones de carácter corporativo y regulatorio, incluida la autorización del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

Para entender mejor el contexto de la compra de espectro por parte de América Móvil a Grupo MVS, hay que recordar que la banda de 2.5 GHz había sido inhabilitada en función de una disputa legal entre los concesionarios y el Estado. El litigio involucraba a un grupo de 11 compañías de las cuales Grupo MVS era la que tenía la mayor parte de los 190 MHz de la banda de 2.5 MHz en disputa.

Originalmente, la banda fue asignada a los concesionarios para ofrecer servicios de televisión de paga vía microondas. Sin embargo, al paso del tiempo y la evolución tecnológica, la banda de 2.5 GHz mostró mejores bondades para ofrecer servicios de telecomunicaciones móviles, por lo cual, al ser sub-utilizada, el Estado decidió revocar las concesiones sobre esta banda para poder asignar tal espectro para ofrecer servicios de cuarta generación (4G), lo que originó el inicio de litigios al respecto.

En septiembre de 2013, los concesionarios de los 190 MHz en la banda de 2.5 GHz llegaron a un acuerdo con la Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT). El arreglo ponía fin a la larga disputa sobre los derechos sobre esta banda de frecuencias; el Estado recuperaría un bloque de 130 MHz mientras que los concesionarios conservarían un bloque de 60 MHz por un periodo de 15 años.

Para asegurar la utilización del espectro de manera eficiente, la SCT incorporó a los títulos de concesión la condición de transitar a más tardar el 31 de diciembre de 2016 a la “concesión única” y/o prestar a más tardar en esa fecha los servicios de banda ancha móvil. De lo contrario, los títulos de concesión prorrogados quedarían sin efectos y los concesionarios regresarían al Estado los 60 MHz para ser licitados por el IFT. Este plazo puede ser prorrogado por un año, en tanto el concesionario lo solicite y el IFT lo apruebe.

Por otra parte, el Estado agregaría para su licitación 130 MHz de la banda de 2.5 GHz al bloque de 90 MHz de la banda de 700 MHz utilizada por la Red Compartida definida en la reforma del sector de 2013.

El acuerdo ofrecía la posibilidad de tener en el mercado mayores ofertas de banda ancha móvil, lo cual sería muy positivo para los consumidores. Los concesionarios aceptaron el acuerdo en función de que si la disputa se extendía más allá de la creación del IFT, el litigio sería transferido de la SCT al nuevo regulador, generando mayor incertidumbre sobre el aprovechamiento de la banda de 2.5 GHz, por lo cual era importante llegar a un acuerdo antes de que el IFT comenzara a regular el sector.

La banda de 2.5 GHz es un insumo importante para ofrecer servicios de telecomunicaciones móviles. Cabe señalar que en varios países se ha licitado este recurso antes que el espectro en las bandas de 1.7-2.1 GHz. El caso de México ha sido diferente en función de que la banda de 2.5 GHz se encontraba en litigio cuando las bandas de 1.7-2.1 GHz se subastaron en 2010.

Banda de 2.5 GHz para todos

La decisión de Grupo MVS de vender su codiciada rebanada de espectro a América Móvil podría entenderse en función del enorme reto que representa proporcionar servicios móviles de telecomunicaciones en el mercado mexicano. Su proyecto de crear una red mayorista para servicios móviles en la banda de 2.5 GHz, así como participar en la licitación de la Red Compartida, no prosperaron. Al mismo tiempo, incursionar como operador móvil de manera seria en el mercado mexicano se ve complejo, más aún cuando Grupo MVS ha anunciado su intención de ofrecer servicios móviles como operador móvil virtual (OMV) de la mano de FreedomPop. Entrar al mercado como un operador móvil y no como operador móvil virtual (OMV) implicaría una fuerte inversión y un musculo operativo enorme, por lo que pareciera que su intención es incursionar en el mercado de telecomunicaciones como un OMV.

La relación que han mantenido MVS y América Móvil a través de Dish ha sido un factor que facilitó que ambas compañías hayan llegado a un acuerdo sobre la compra del espectro. Mientras América Móvil continuará ofreciendo servicios móviles utilizando la banda de 2.5 GHz, MVS podría avanzar en sus planes de incursionar en el mercado móvil como OMV utilizando la infraestructura de América Móvil. No obstante, habrá que esperar a que el regulador otorgue su aprobación sobre esta adquisición.

Por otra parte, hay que señalar que el proceso de licitación de los 130 MHz de la banda de 2.5 GHz que el Estado rescató, iniciará en julio de 2017 en función de que las empresas participantes en la licitación de la banda de 700 MHz solicitaron a la SCT que la licitación de la banda de 2.5 GHz se realizará una vez concluido el proceso de la Red Compartida. El objetivo de tal requerimiento fue que el ganador de la banda de 700 MHz (Altán) tenga la posibilidad de participar en la licitación de los 130 MHz de la banda de 2.5 GHz.

Si bien la solicitud de los participantes en la licitación de la Red Compartida de retrasar la licitación de espectro de la banda de 2.5 GHz tenía sentido, hay que recordar que al día de hoy y después de la licitación de la banda AWS a principios de 2016, México había asignado 314 MHz de espectro y se encuentra por debajo del promedio de asignación de América Latina (319 MHz) y de las recomendaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) (1,300 MHz). La demora en la licitación de los 130 MHz de la banda de 2.5 GHz hace muy estrecho el camino para que en el corto plazo México tenga asignado un total de 594 MHz como planea el IFT.

En términos de distribución del espectro, tras la más reciente licitación (AWS), Telefónica se mantiene como el jugador móvil con menos espectro por no haber participado en esta última licitación, mientras que América Móvil es ahora la que cuenta con el mayor espectro asignado (41.6%). No obstante, el incremento de la participación de espectro asignado a América Móvil ha sido resultado de una licitación conforme a la ley vigente y aprobada por el regulador

 

Espectro para Servicios Móviles

 

Fuente: Telconomia (nota: el gráfico no toma en cuenta las concesiones para Servicios de Acceso Inalámbrico en la banda 1.9 GHZ).

 

La compra del espectro de MVS por parte de América Móvil implicaría un incremento todavía mayor de espectro asignado en el mercado por parte del jugador más grande de servicios móviles de México.

No obstante, habrá que considerar que en la banda de 2.5 GHz caben por lo menos 4 operadores móviles. El caso de la asignación de espectro en Francia, en el cual el regulador asignó espectro (140 MHz de 190 MHz) a Bouygues, Free, Orange y SFR, así lo demuestra. Lo anterior significa que la banda de 2.5 GHz tiene espacio para AT&T, Telefónica y para Altán que, aunque no es un “nuevo entrante” por estar inhabilitado para ofrecer servicios al cliente final, sí requiere espectro para cumplir con los objetivos por los cuales fue creado.

Por su parte, los operadores móviles virtuales utilizarán la infraestructura de los jugadores mencionados, por lo que no requieren de manera directa de la banda de 2.5 GHz. Lo anterior significa que, aunque América Móvil se perfila como propietario de esta codiciada rebanada de espectro, el resto de los interesados podrán tener acceso a este recurso.

Será importante que el regulador acelere el proceso de licitación de los 130 MHz de la banda de 2.5 GHz para que México se acerque a las recomendaciones de la UIT en materia de espectro, así como equilibrar la tenencia del mismo que permita un escenario competitivo y, al mismo tiempo, acelere el desarrollo del sector y del país.

Para concluir, es probable que de recibir luz verde por parte del regulador a la transacción entre MVS y América Móvil, los otros jugadores buscarán vía litigios revertir este acuerdo. Sin embargo, es importante destacar que la litigiosidad del sector siempre ha retrasado el desarrollo de la industria y que agregar un nuevo litigio sobre una banda clave provocará incertidumbre en todo el sector. Si esto se resuelve con la inmediata licitación de la banda de 2.5 GHz con el objetivo de que todos tengan espectro en esta banda, ¿para que buscar un camino más complicado?

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Martes, 29 Noviembre 2016 07:42

Desencadenando la banda de 2.5 GHz

Uno de los mayores obstáculos para el uso inmediato y eficiente del espectro radioeléctrico en México ha sido el mecanismo de comando y control que las autoridades ejercen para acumular, licitar y concesionar el uso, libre o limitado, de las frecuencias del espectro. Ejemplo claro de ello ha sido la tortuosa historia de la banda de 2.5 GHz.

 

El cambio tecnológico no marcha al mismo ritmo de la velocidad de las decisiones de los reguladores y las autoridades, por lo que éstos tradicionalmente han significado un lastre para el uso eficiente del espectro, al no permitir o rezagar las decisiones respecto de incorporar frecuencias para usos de mercado con mayor premura, así como permitir transacciones entre concesionarios que hagan factible un mecanismo de mercado en la tenencia y uso de tales frecuencias.

 

La transacción anunciada por la cual América Móvil adquiere indirectamente 60 MHz de espectro que Grupo MVS había conservado como concesionario de la banda de 2.5 GHz, corrige el rumbo en el destino de las frecuencias de dicha banda que, hasta ahora, por diferentes causas y decisiones habían permanecido ociosas con el correspondiente costo de oportunidad social. Lo anterior manifiesta el potencial de un mercado secundario de frecuencias.

 

Historia trágica

 

Hasta antes de la transacción de referencia, la banda de 2.5 GHz había tenido una historia trágica que inició en el sexenio de Calderón. Fue una frecuencia que tuvo un uso inicial que fue superado por el cambio tecnológico y cuyos usos potenciales para banda ancha tornaron relativamente valiosa su tenencia por parte de aquellos concesionarios capaces de dar tales servicios.

 

Durante el sexenio anterior, el enfrentamiento entre MVS y la autoridad por el uso de dicha banda significó para la economía la inmovilidad y el consecuente costo social de que un recurso escaso fuera impedido de ser utilizado en forma eficiente en el mercado de telecomunicaciones. MVS tenía cerca de 190 MHz en la banda de 2.5 GHz, resultado de una acumulación de frecuencias a lo largo del tiempo como oferente de televisión restringida inalámbrica.

 

Fue en septiembre de 2013 cuando la autoridad logró el “rescate” de cerca de 130 MHz de los 190 MHz disponibles. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) señaló entonces que nueve de los 11 concesionarios que tenían espectro en esa banda habían presentado su renuncia voluntaria a 68 por ciento de los 190 MHz que la integran y que serían objeto de próxima licitación, la cual pudiera ocurrir en 2017. Dado que no se concretó el proceso licitatorio correspondiente conforme al plan de trabajo del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) para 2016, la licitación se reprogramó para mediados de 2017, tal vez para dar prioridad a la licitación del proyecto de la Red Compartida.

 

MVS había retenido 60 MHz y tenía hasta el término de 2016 para arrendar, usar el espectro o pedir prórroga sin garantía de que les fuera renovada y que, por lo tanto, se acumulara al acervo a ser licitado.

 

Solución de mercado

 

La transacción de referencia es una solución de mercado a una tenencia que mantenía un monto de espectro de elevado valor ocioso, y que ahora será incorporado en forma eficiente a su explotación comercial.

 

La importancia de licitar el espectro en la banda de 2.5 GHz radica en su capacidad para albergar servicios de banda ancha; actualmente, los tres principales operadores móviles que operan en el país tienen 224.5 MHz de espectro para dar servicio a más de cien millones de usuarios. En dicha banda existen 130 MHz adicionales a la espera de ser aprovechados por los operadores, que se sumaría a la asignación realizada por licitación de frecuencias en la banda de AWS.

 

Las frecuencias en la banda de 2.5 GHz tienen relativamente rangos cortos de propagación pero son ideales para los operadores que ofrecen elevados niveles de capacidad y que requieren mejorar la velocidad de transmisión de su tráfico de datos, por lo que es idónea para servicios de banda ancha móvil en áreas urbanas y sub urbanas, lo que catalizará la expansión de los servicios de LTE a máximas velocidades y con gran capacidad para la actual y futura demanda de los usuarios de dispositivos móviles inteligentes.

 

La transacción anunciada revela que la autoridad debe reconocer y actuar en consistencia con el principio de “úsalo o transfiérelo”, según el cual frecuencias ociosas o subutilizadas pueden transferirse entre concesionarios, dando lugar a un mercado secundario de espectro para evitar que permanezcan ociosas las frecuencias y se aprovechen en expandir capacidad y facilitar la operación de las redes inalámbricas.

 

La transacción abre la oportunidad de acceso al uso eficiente del espectro y el surgimiento de un mercado secundario donde los espacios no utilizados o subutilizados temporal o permanentemente, causan un costo de oportunidad al concesionario primario y, por lo tanto, le genera más incentivos realizar transacciones de espectro con aquellos operadores que requieren de frecuencias.

 

Cabe señalar que el espectro utilizable para banda ancha móvil no se limita a la banda de 2.5 GHz, incluye las frecuencias en la banda de 2.6 GHz como se han subastado en Europa para el servicio basado en LTE. La tecnología LTE se ha implementado en varias bandas: en la de 700, 800, 1800 MHz y 2.6 GHz en Europa, 2.1 y 2.6 GHz en Asia y 2.3 GHz en Norteamérica. Se anticipa el uso de la banda de 3.4 a 3.8 GHz para banda ancha móvil a elevadas velocidades en zonas urbanas.

 

La escasez del recurso espectral es relativa dado que, por un lado, se determina por medio de la política pública que se implementa en cuanto a espectro: i) cuánto, cuándo y cómo licitarlo y ii) al permitir las transacciones entre concesionarios para procurar que el libre intercambio corrija las deficiencias en las asignaciones iniciales y que el desempeño de los tenedores actuales de espectro no signifique un uso no óptimo de las frecuencias. Por otro lado, la tecnología incorpora mayores frecuencias para uso comercial y permite un uso más intensivo de cada una de ellas.

 

Para alcanzar la distribución óptima de espectro es necesario que se diera una transferencia entre MVS a otro concesionario, en este caso Telcel, dado que MVS, al no tener un destino definido y redituable para su uso, incurría en un costo de oportunidad y, por lo tanto, obtiene un mayor retorno transfiriendo dichas frecuencias que intentar retenerlas, dado que la disposición a pagar del concesionario que las requiere es mayor que el beneficio para MVS de retenerlas o perderlas. Para ello es necesario confiar en el mercado y permitir la negociación entre particulares.

 

¿Límites de espectro?

 

Las criticas provenientes de sujetar la transacción a imponer límites a la tenencia de espectro por el hipotético fortalecimiento de la posición “preponderante” o de “poder sustancial” resultan retóricas.

 

Tales factores han sido deficientemente interpretados; el primero, respecto de los topes de espectro, es irrelevante dado que tal instrumento es inefectivo para evitar conductas anticompetitivas y, en cambio, limita la capacidad y eficiencia de los operadores. Es erróneo insistir en topes a la tenencia de espectro cuando tales topes son discrecionales, generan costos a los operadores y no generan ningún beneficio social dado que a la tenencia de espectro no se le puede identificar con una conducta anticompetitiva futura.

 

Por otro lado, apalancar un hipotético “poder sustancial” no es un factor cuando se considera que toda transacción en un mercado se realiza sólo cuando existe una ganancia para ambas partes, toda transacción implica una reasignación eficiente y la sociedad está mejor con tales transacciones que sin ellas. Cabe recordar que adquirir espectro es semejante a adquirir un insumo, lo que no implica que en el mercado del servicio final se actúe como un agente económico con poder sustancial. Tales preocupaciones provienen de una visión ajena al mercado y, por lo tanto, implica una visión parcial y sesgada de las libres transacciones de mercado.

 

El caso de la banda de 2.5 GHz es ejemplo de tres elementos básicos de una política en materia de espectro: i) flexibilización en el uso de las frecuencias, ii) mercado secundario con mínimos costos de transacción y iii) el mejor promotor de la inversión en telecomunicaciones no es crear una entidad administrativa, es el respeto al libre intercambio entre particulares, al amparo de la seguridad jurídica en que toda inversión, actual o potencial, debe de tener como fundamento, es decir, se actúa como un Estado promotor de la inversión y no como uno que crea costos sociales al mantener todo recurso sujeto a una planeación centralizada.

 

 

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